Origireto 2019 Marzo 1 – El espacio entre tú y yo

PirraSmith - Origireto2019 el espacio entre tu y yo pareja mayor sentada en un banco

A veces pienso en el espacio entre tú y yo. Ese que llenamos con conversaciones sobre qué tal nos ha ido el día. Con miradas largas de comprensión con las que nos decimos todo lo que no nos cabe en palabras. Y es que a veces al mirarte sé más de ti que al escucharte. Porque ya nos conocemos de mucho.

Ya llevamos 57 años aguantándonos el uno al otro. Y no me canso de ti. Sé que esto es aquello de lo que hablaban cuando nombraban al amor verdadero. Las hemos pasado muy putas, y también muy buenas.

Hemos cambiado mucho desde que nos conocimos, nos hicimos novios y nos casamos. Hemos cambiado de década juntos 7 veces. Miro una de nuestras fotos de hace años, una vieja polaroid en blanco y negro. Estás tan guapo con tus hombros recios, el bigote señorial y aquella sonrisa pícara con hoyuelos.

Te asomas por encima de mi hombro y me preguntas:

— ¿Ya estás mirando esa vieja foto otra vez? –te ríes.
— Sí… estás tan guapo en esta foto y se nos ve tan felices…
— Ahora hemos acumulado muchos momentos de esos.
— Cierto.

Mueves tu mano hacia mi cintura y me abrazas con fuerza. Echamos de menos muchas cosas que no tenemos, muchas cosas que ocurrieron, pero aún nos tenemos el uno al otro después de todo, y eso es lo más importante.

De repente tu mano se cuela entre los pliegues de mi blusa y te das cuenta de que no llevo sujetador. Nunca lo he llevado para estar en casa. Rozas con tus dedos, con yemas duras por el trabajo de años y años, uno de mis pezones y haces que se me agite la respiración.

Hay cosas que cambian, otras cosas son siempre iguales y la excitación de que me toques siempre está ahí.

Sopesas mi pecho en tu mano, más caído que en la foto, aunque igual de lleno que entonces, quizás algo más por la ganancia de peso de los años. Levanto mi mano y rozo tu incipiente barba, siempre me ha parecido muy sexy. Gruñes dando a entender tus intenciones.

¿Sexo? ¿A media mañana? ¿Y por qué no? Total, no tenemos nada mejor que hacer.

Me levanto de la silla, te cojo de la mano y te llevo al dormitorio principal, a nuestra cama. Aún dormimos juntos. Aún nos acostamos. Cada uno se desviste por su parte, pero seguimos mirándonos intensamente como si fuéramos adolescentes. Nuestros cuerpos han cambiado, pero aún son capaces de sentir placer.

Nos metemos en la cama y nos abrazamos. Caen pequeños piquitos en los labios. Aquellos besos tórridos pasaron a mejor vida con los años, ahora los pequeños contactos entre los labios son mejores y más apreciados.

— ¿Preparado? —le pregunto.
— Deja que…

Se vuelve a por algo en su cajón y se toma la pastillita. Tenemos 15 minutos de preliminares para mí antes de que él esté a tono para poder jugar. Yo cojo el lubricante de mi cajón y se lo doy. Él se echa un poco en la mano y baja hasta mi entrepierna. Utiliza los dedos con suavidad para repartir el lubricante por las zonas más importantes de mi anatomía.

Se regodea con el nudo de nervios que es mi clítoris haciendo pequeños círculos y dando algunos toquecitos. Moviendo el dedo en sentido vertical y luego más círculos… me entran los calores. El lubricante es necesario pero su maestría y experiencia sabiendo lo que me gusta y lo que me excita es lo que consigue llevarme a un estado de fogosidad en el que me vibra el corazón algo más fuerte de lo normal. Introduce un dedo dentro de mí y luego otro con un vaivén rítmico que se asemeja a cuando lo hacemos.

Toca ese punto dentro de mí que me hace cosquillas. Ese que descubrimos una vez, en una noche de pasión.

Disfruto de sus caricias por unos minutos. Su dedicación a mí por completo en esos momentos me vuelve loca, solo le importa mi placer, nada más. Antes de que siga le tomo la mano y la saco de dentro de mí lentamente. Me giro y saco de mi cajón una pluma.

Me siento sobre él poniendo en contacto sus genitales y los míos. Él empieza a despertar poco a poco, no es que la pastillita sea completamente necesaria pero si hace las cosas más fáciles.

Mientras me rozo contra su pene masturbándome contra su cuerpo voy pasando la pluma por su pecho estimulando diferentes zonas con mis caricias.

— Cierra los ojos –le pido.

Pongo sus manos a los lados de su cabeza y sigo explorando su cuerpo con la pluma, poco a poco, haciendo que las cosquillas y la excitación vayan poco a poco haciendo crecer su pene bajo mi cuerpo.

En el momento en que noto su erección y antes de que se dé cuenta le introduzco dentro de mi. Los dos gemimos sonoramente, nos reímos. Parecemos adolescentes con esos sonidos. Me empiezo a mover con cierta cadencia sobre él introduciendo y sacándolo de mí poco a poco, suavemente y cada vez un poquito más rápido.

Al rato pierdo fuelle e intercambiamos posiciones, él encima y yo debajo.

Utiliza sus fuertes brazos para separar un poco más mis piernas y poder entrar hasta el fondo de una estocada. Yo gimo aún más fuerte. Se apoya sobre los codos, dejando algo de su peso sobre mi y empieza un mete saca rítmico que los dos disfrutamos. Voy notando como me va a llegar el orgasmo con cada arremetida y el roce de su cuerpo contra mí.

— Ya… casi… estoy… –aviso entre estocadas, gimiendo y respirando fuertemente debido a la excitación.

El orgasmo me sobreviene como una oleada desde los dedos de los pies hasta el pecho. Noto los espasmos de mi vagina apretando su pene, exprimiéndolo como si quisiera sacar otro orgasmo de él, y lo consigue. Poco después de que haya acabado él empieza a entrar y salir más rápido, se le nota el esfuerzo por contenerse  un poco para hacer más duradera la sensación antes del éxtasis, pero no es el joven que era antes y explota dentro de mí, llenándome.

Se deja caer a un lado tras el orgasmo y me mira con los ojos brillantes. Alza una mano y me coloca un mechón de pelo detrás de la oreja.

— Si nuestros nietos supieran que hacemos estas cosas… —dice riéndose.
— Si lo supieran nuestros hijos… —le contesto riéndome también.

No es algo habitual, pero todavía tenemos ese deseo el uno por el otro. A pesar de que nuestros cuerpos no son lo que eran, a pesar de necesitar ayuda externa. Nos amamos aún, y también nos deseamos. Y el espacio entre tú y yo se hace cada vez más pequeño.

Relato 3 “El espacio entre tu y yo”
#OrigiReto2019 de Stiby & Katty

Objetivo 13, escrito en presente, primera persona, contiene foto vieja polaroid y pluma (23 y 15), tema relato erótico, mujer protagonista, 1.129 palabras.

Origireto 2019 Febrero 2 – ¿Es que no lo ves?

PirraSmith - Es que no lo ves - mujer tapando los ojos a otra mujer sonriendo

– ¿Es que no lo ves? –pregunté.
– ¿Qué es lo que no veo? –me preguntó.
– Ayer, con Miguel.

Amelia abrió mucho los ojos, dolida.

– Dijiste que no ibas a ir.
– Y no iba a hacerlo, pero al final me animé porque sabía que estarías tú… y estabas con la botella de ron en una mano y Miguel en la otra.

Me miró a los ojos, confusa. No sabía que estaba haciendo. Yo era consciente de que se había dejado llevar por el momento, pero aquél beso  me llegó al corazón como un dardo envenenado.

– Lo besaste, ¡a Miguel!.
– Si, lo besé ¿y qué pasa?.

Abrí la boca anonadada. No podía ser, no podía estar tan ciega.

No le habíamos puesto nombre a lo nuestro, pero éramos novias. ¿Acaso un par de amigas se abrazan metiendo la mano por debajo de la ropa para sentirnos más cerca? ¿Tal vez yo estaba equivocada y las amigas se besaban en la boca para saludarse o despedirse?

Siempre lo habíamos hecho en secreto, pero pensaba que era por el que dirán, que se mantendría fiel a nuestra relación.

¿Es que no lo ves?

Relato 4 “¿Es que no lo ves?”
#OrigiReto2019 de Stiby & Katty

Objetivo 14, escrito en presente, primera persona, contiene botella de ron (19), tema infidelidad, mujeres protagonistas, 988 caracteres.
Linkado al relato https://trastabiladas.blogspot.com/2019/01/noche-en-el-museo.html (nombres de los personajes)

LiterUp 7 – En nuestro café

PirraSmith - Mi imaginacion - Reto LiterUp

Estoy en nuestro café, donde cada mañana te veo tomarte un latte mientras escribes en tu portátil. También tienes una agenda dónde apuntas cosas, aunque no tengo ni idea de qué.

En mi mente me he imaginado tantas veces cómo acercarme a tí y darte conversación que no sé cual de todas elegir. Lo que sí he decidido es que hoy es el día, hoy me acercaré a ti y te hablaré. Llevamos meses desayunando solas cada una en su mesa haciendo sus cosas y sé que me has mirado de vez en cuando. Igual que yo te he mirado a ti. Sé que me reconoces, que sabes que siempre tomo el mismo té con la misma galleta al igual que yo sé que tu aderezas tu latte con cacao.

Estoy en nuestro café por ti.

Soy una persona de costumbres, sí. Pero cuando me di cuenta de tu existencia empecé a venir cada vez más. A la misma hora, en la misma mesa. Para poder compartir contigo ese rato, aunque fuera en la lejanía. En mis ratos libres soy escritora y a veces me gusta pensar que tú también lo eres. ¿Si no por qué estarías siempre tecleando?.

Soy una persona difícil de llevar, por eso no estoy en ninguna relación ahora mismo. He tenido parejas, pero al final han salido espantadas de mi vida. ¿Quizás tú seas diferente? ¿Quizás entiendas aquello por lo que estoy pasando?

Tengo que dejar de pensar en todas las pegas que puede haber y hacer lo que he venido a hacer hoy. Acercarme a ti. Hablar contigo. Conocerte. Enamorarte. Llevarte a mi cama. Hacerte el amor. Estar contigo. Quizás voy muy deprisa. Quizás me he enamorado de mi idea de ti y todo acabe mal.

Me levanto con mi té y mi galleta y me acerco a tu mesa. Sé que te has dado cuenta de mi movimiento porque me has mirado sorprendida de reojo. Y has sonreído. Eso es buena señal.

— Buenos días, ¿puedo desayunar contigo? —pregunto azorada.
— Creí que jamás me lo preguntarías — me respondes con una sonrisa.

Y así empezamos nuestro particular acercamiento. Desde aquel día desayunamos juntas, hablamos mientras nos terminamos nuestros desayunos y luego me marcho a trabajar, dejándote sola con tu portátil y tu libreta.

Quizás mis dotes de observación son mejores de lo que había estimado y si, eres escritora. Te encanta el olor a café, como a mí, te gusta trabajar con ruido y la localización de esa cafetería es única… te sientas siempre en la misma mesa porque eres alguien de costumbres y porque te gusta mirar por la ventana para inspirarte.

Solo tardamos un mes en darnos cuenta de que estábamos hechas para estar juntas. Los desayunos se convirtieron en comidas, las comidas en cenas y otro mes después ya nos invitamos la una a la casa de la otra. Quizás tardar tanto en avanzar en una relación no es lo más habitual. Sobre todo porque había química desde un principio. Pero quise ser clara, sobre mis problemas y mi trastorno mental.

No quería mentiras. No quería que huyera de mí después de todo lo que habíamos compartido así que fue una de las primeras cosas que le dije sobre mí. Para que huyera. Para comprobar si huía. Pero no huyó. Se quedó mirándome con una sonrisa enigmática y me contestó:

— Todos tenemos taras.

Y empezamos a ser «nosotras». Una pareja. A dormir en casa de la otra, a dejar algo de ropa por si acaso. A tener una relación.

Y sobre todo a enamorarnos cada día en ese desayuno que seguíamos compartiendo solo que ahora antes de irme a trabajar nos despedíamos con un beso.

Este relato está enmarcado en el reto LiterUp de 52 relatos en un año.
Objetivo 7: haz que dos de tus personajes se enamoren.

Reseña: Cómo convertirte en un escritor superventas – Javier Cosnava

PirraSmith - Como convertirte en un escritor superventas de javier Javier Cosnava

Mi quinto libro del 2019 ha sido Cómo convertirse en un escritor superventas que he leído bastante fácilmente. Es un libro divulgativo para nuevos escritores, al igual que el de Ana González Duque, que quieren empezar en el mundillo. Es decir, gente como yo por ejemplo.

Como véis estoy encajando libros de lectura por diversión como pueden ser El guerrero o Seré frágil con otros para ir aprendiendo a escribir y a vender los libros que escriba. Que “Elijo el arcoiris” está ahí a puntito de ver la luz…

¿Qué me ha gustado de “Cómo convertirte en un escritor superventas”?

Antes de leer este libro ya había leído El escritor emprendedor que es bastante similar en la línea argumental. Pero este da un giro tanto a la hora de hablar como en las explicaciones que da un aire fresco al tema.

Me gustan mucho las viñetas con las que ilustra cada sección del libro y el estilo escrito “de tú a tú” muy directo y con muchísimo consejos tanto para la vida real como anécdotas que le han ocurrido y para vender en papel o en digital aunque la mayor parte del libro versa sobre la parte digital.

¿Qué NO me ha gustado?

La idea de convertirse en un escritor superventas es muy atractiva pero la idea que tenía yo de ello difiere de lo que ha mostrado Javier en el , libro. Para mi un escritor superventas es uno del que todos hablan, un famoso. Pero él me ha hecho ver que no tienen por qué ser ambos roles el mismo y eso me ha desconcertado un poco.

Si quieres ser un escritor “reconocido” entonces este no es el libro que estás buscando. Si quieres vender, entonces si.

Veredicto final:

Le doy un 3/5 porque es un libro útil. Si bien la mayoría de los consejos que da los puedes sacar de internet y encontrar con cuatro búsquedas él consigue juntar toda es información en un solo libro y salpimentado con experiencias personales que siempre tienen valor.

¿Y tú, quieres vender o darte a conocer?

LiterUp 5 – ¿Crees que mereces vivir? (+18)

PirraSmith - LitterUp 5 Crees que mereces vivir

«¿Crees que mereces vivir?» fué la pregunta que me lanzó mi terapeuta, así como quien pregunta la hora o el tiempo que va a hacer mañana. Sin ninguna inflexión específica en la frase, simplemente me la arrojó a bocajarro.

Me quedé pensando largamente. La verdad es que últimamente no pensaba más que en la muerte una y otra vez. Incluso tenía pesadillas en las que me agredía yo misma hasta morir.

«¿Crees que mereces vivir?»

Me quedé enganchada en la palabra «merecer». No estaba segura de haber hecho nada especial para vivir más que nacer. Y eso había sido una suerte en la que te toca venir a este mundo, se crea tu conciencia poco a poco y te vas haciendo a ti misma como persona. Vas creciendo, aprendiendo, cometiendo errores, haciendo daño a gente, recibiendo daño de otros…

Y yo había tomado muchas malas decisiones.

Decisiones en las que ponía a otros por delante de mis propias necesidades. En las que ponía las necesidades de mi enferma mente por encima de las necesidades de mi propia supervivencia…

Decisiones en las que hacía daño a las personas que más quería, que era lo último que quería hacer pero lo primero que me salía. En muchas decisiones me hacía daño yo misma. De ahí venían mis pesadillas, de decisiones reales que había tomado con una cuchilla en la mano, lágrimas en los ojos, falta de oxígeno en los pulmones y anestesia en mi corazón.

Y entonces la sangre corría y yo venía de vuelta a la realidad como si algo me arrastrara y me devolviera a mi cuerpo desde allá donde estuviera levitando entre tanto dolor y oscuridad.

No sé muy bien qué hay de merecedor en todo esto.

«¿Crees que mereces vivir?»

En todo caso, creo que merezco una nueva oportunidad. Una en la que pueda tomar mejores decisiones. Una en la que reciba la ayuda que necesito. Que las pastillas que tomo hagan efecto para bien y no jueguen con mi mente de mala manera.

La merezco porque todo el daño que he hecho jamás a sido adrede. Jamás he querido dañar a nadie ni que los demás resultaran heridos a causa de mis malas decisiones.

Creo que ya he pasado suficiente dolor y me han ocurrido las suficientes cosas como para haber aprendido mucho de la vida, y poder devolver algo a cambio, tal vez en forma de palabras escritas, como me propuse a principios de año. Quizás pueda plasmar todo ese dolor que me han traído las malas decisiones en algún lugar para que otros puedan aprender de ello sin tener que pasarlo. O quizás pueda pasar que, personas que están asando por lo mismo que yo ya he pasado me lean y diga basta ya antes de que sea demasiado tarde para ellas como lo ha sido para mi en alguna ocasión.

Porque aún no es demasiado tarde, ¿verdad? Dime que no es demasiado tarde, por favor. Que aún me queda tiempo.

«¿Crees que mereces vivir?»

— Sí, lo creo.

Este relato está enmarcado en el reto LiterUp de 52 relatos en un año.
Objetivo 5: empezar con una pregunta y terminar con la respuesta.

Reseña: Como el fuego – Jennifer Armentrout

PirraSmith - reseña como el fuego jennifer l armentrout

Como el fuego es el segundo libro de la saga “Frigid” siendo el primero “Como el hielo“. Aunque pueden leerse por separado en desorden porque uno no afecta al otro. Esta es otra de las sagas de Jennifer L. Armentrout, autora que, si me seguís, sabéis que adoro.

Es un libro de temática romántica de esos que tienen por trama principal el romance. Si no te gusta que el gran peso de la historia se lo lleve la trama del romance esta autora no es para ti. Por supuesto hay escenas subiditas de tono y es que sus libros son denominados “Young adult” así que contienen sexo.

¿Qué me ha gustado de Como el fuego?

Me ha gustado muchísimo el cariño y el detalle que le pone al personaje principal femenino (Andrea). Creo que está creado con mucha delicadeza y comprensión de un mundo que no solemos ver en los libros de romántica y es el de la salud mental. No quiero dar detalles para no hacer spoilers pero creo que el personaje está muy logrado y merece la pena leer un libro que da tal importancia a la salud mental por encima de a la pareja y al amor romántico.

¿Qué NO me ha gustado?

Me es difícil decidirme algo por lo que no me ha gustado. Si acaso la traducción está poco lograda en algunos diálogos tirando mucho de “jo” e incluso un “jopetas” que es como anacrónico total y más en un tiarrón como es Tanner.

Veredicto final:

Le doy un 5/5 porque es una novela que se puede leer rápido y que te engancha. Sobre todo si ya eras fan de Armentrout y te gusta la novela ligera romántica pero puedes encontrar una pequeña joya donde le dan más importancia a algo que no es el amor.

Además que es que a mi esta autora me encanta, pocas cosas puedo decir malas de ella o que no me hayan gustado. Habrá que esperar a ver si va a continuar la saga con más historias aunque creo que se quedará en una bilogía.