Camp NaNo 2020 días 1-10

Blog Pirra Smith - Camp NaNoWriMo Julio 2020

Ya han pasado los primeros 10 días de Julio y con ello un tercio del Camp NaNoWrimo de 2020. El comienzo del mes ha sido algo accidentado porque he estado con algunos problemillas de salud. Nada serio: migrañas primero y vértigos después.

Pero eso ha hecho que mi capacidad de sentarme a escribir haya sido mucho menor de lo que habría estado si físicamente me hubiera encontrado al 100%. Cosas que pasan.

Comenzando el Camp

Tenía la idea del #ProyectoWhatIf prácticamente al completo en mi cabeza porque está basada en un sueño que tuve allá a principios de Junio y al que no paraba de dar vueltas añadiendo más opciones y personajes.

Pero como estaba todo bastante mezclado he empezado escribiendo la idea general de la novela, que vendría a ser como una guía cronológica de todas las cosas que van pasando y algunos apuntes sobre cosas a tener en cuenta para el futuro. Normalmente suelo hacer esto en una (o varias) libretas y postits porque soy bastante “física” para trabajar la parte inicial de una historia, en este caso estoy usando un documento.

Las palabras que estoy añadiendo al NaNo ahora mismo vienen de ahí. No son palabras de la historia propiamente dicha sino de la idea.

¿Como van las estadísticas?

Si quieres verlo más completo y más “al día” te recomiendo que te pases por mi perfil de la web del Camp NaNoWriMo.

Se ve que empecé con muchas ganas pero luego tuve los problemillas de salud… y he ido haciendo lo mínimo posible dictándole al teléfono o forzándome en ratitos pequeños.

Mirando el progreso general se ve que voy por debajo de lo que debería pero creo que si me meto un poquito de caña ahora que parece que estoy mejor puedo remontar para ir en línea con el objetivo que me había marcado. Creo realmente que 30.000 palabras en una mes es muy razonable. Incluso me gustaría acabar el mes un poco por encima de ese objetivo.

¿Algo que contar sobre el proyecto?

Tengo a mi marido haciéndome un poco de consultor en algunos temas. Y es que se trata de fantasía así que en realidad puedo inventarme lo que me dé la gana. Pero quiero en algunas cosas plegarme a la realidad o a lo oficial lo más posible.

Si has cotilleado un poco en el tablero de Pinterest que tengo creado es muy obvio que está lleno de alusiones a los cuentos clásicos de la Cenicienta, la Bella y la Bestia y Blancanieves. Así que puedo confirmar y confirmo que se trata de un retelling.

Sé que es algo que está relativamente de moda y hay bastantes pero mi idea no la he leído aún y creo que puede aportar algo diferente.

También mientras termino de cerrar las ideas y el cronograma de la historia ando dando vueltas a la narración. De hecho es el motivo por el que aún no he empezado a escribir la historia como tal. No estoy segura de cómo encajarlo. Quiero que la protagonista tenga su punto de vista pero no se si enfocarlo en presente o pasado. Tampoco sé si meter otros puntos de vista. Me parece complicado “usar” diferentes personajes. Creo que podría ser muy interesante pero no sé si soy capaz.

En 10 días hago nuevo repaso.

Camp NaNoWriMo Julio 2020

Blog Pirra Smith - Camp NaNoWriMo Julio 2020

Damas y caballeros con este post quiero dar a conocer mi participación en el próximo Camp NaNoWriMo Julio 2020 con un nuevo proyecto que llamaré #ProyectoWhatIf y se trata de un retelling.

Para empezar… ¿NaNoQué?

Ya hace tiempo que os hablé del NaNoWriMo (National Novel Writing Month – Mes Nacional de Escribir una Novela) que se hace en Noviembre. Algunos meses antes, en Julio hay un evento similar llamado Camp NaNoWriMo. No solo se diferencian en el mes en que se llevan a cabo, también en el objetivo de palabras a conseguir.

Si bien en Noviembre el objetivo es escribir el borrador de una novela y el objetivo consiste en escribir 50.000 palabras en el caso de Julio el propio participante es quien decide la cantidad de palabras a la que aspirar.

He estado pensando y teniendo en cuenta que tengo al peque pegado a mí cual pegatina y no voy a poder sacarle muchas horas a la escritura más allá de las mañanas (despertarme sobre las 6 y hasta que el peque se levante). Esto significa unas dos horas aprovechables al día. Más algún ratito. Así que he decidido dejarlo en 30.000 palabras.

Proyecto para el Camp NaNoWriMo 2020

Hace unos días tuve un sueño y me desperté de madrugada con el runrun de una idea. Desde entonces cada vez que he pensado en ese concepto he ido añadiendo más ideas, conceptos, posibilidades…

Y ahora no me lo puedo sacar de la cabeza, necesito plasmarlo en algún lugar para poder pausar el torbellino de posibilidades que se me han presentado con esa premisa… “Y si…” (en inglés what if).

Lo único parecido a un retelling que he escrito en mi vida ha sido un relato para el #OrigiReto2019 llamado “El préstamo” que estaba basado en la idea de Capreucita roja. Aunque me imagino que los fanfiction pueden considerarse una especie de retelling en cierto modo… así que en ese caso tengo algo más de experiencia, pero hace muchos años.

¿Puedo seguir tu progreso en el Camp NaNoWriMo 2020?

Intentaré hacer un seguimiento semanal o al menos hacer un resumen cada 10 días, como ya hice en su momento con el NaNoWriMo (días 1 a 5, días 6 a 10, días 11 a 15, días 16 a 20, días 21 a 25 y completado) y el CampNaNo de 2019 (días 1-10, días 11-20, días 21-31). No demasiado a menudo porque no voy a tener tiempo apenas para escribir así que no me quiero liar con cosas “extra”.

También twitearé con el hashtag #ProyectoWhatIf así que puedes seguirlo o cotillear directamente el momento que he creado para juntar todos los tweets del mismo proyecto en un solo lugar como ya hice con otros anteriormente.

Soy muy pesada cuando me meto en un proyecto nuevo así que lo difundiré en general por redes sociales varias y aquí haré la reflexión más personal sobre el proceso de escritura.

Blog de Pirra Smith - Camp NaNoWriMo Julio 2020 Proyecto Inicio

Y tú ¿participas en el Camp NaNoWriMo 2020?

El drama de valorar en GoodReads

Blog Pirra Smith - El drama de valorar en GoodReads

Llevo un tiempo pensando en esto, sobre todo desde que hago reseñas algo más elaboradas en GoodReads. Valorar en GoodReads (o en otras plataformas como Amazon) los libros se ha vuelto de vital importancia para los escritores. A más estrellas, mejor valoración. A mejor valoración más probable vender más libros. Más libros vendidos supone subir en los rankings de Amazon, lo que a su vez significa más ventas aún.

A parte del tema ventas también está el corazoncito de los escritores. Cuando escribes algo quieres saber qué le ha parecido al que te lee. No tanto por una cuestión de ego (que puede que también) sino porque la relación escritor/lector está basada en la obra y en los pensamientos, sentimientos y emociones que provoca.

Lo subjetivo de valorar en GoodReads

El caso es que hace unos días me encontré este tweet de Fernando Llordén:

Y me hizo pensar al respecto.

Aunque él no se refiere a sólo libros ni a una plataforma concreta yo quiero hablar de valorar lecturas en GoodReads porque la considero un poco más imparcial que Amazon. Está más enfocada hacia red social y relación entre lectores mientras que Amazon es, evidentemente, una web de compras.

La propia web de GoodReads te da una guía de valoración cuando vas a poner estrellas a una lectura:

  1. Did not like it (no me gustó).
  2. It was ok (estuvo bien).
  3. Liked it (me gustó).
  4. Really liked it (me gustó mucho/realmente).
  5. It was amazing (fue increíble/maravilloso).

Así que cuando estás dando 2 estrellas, en realidad, no es una mala valoración. Y lo más importante de todo: la valoración está basada en la subjetividad del lector, te pregunta si te ha gustado o has disfrutado la lectura no si el libro es bueno o malo.

Valorar un libro como experiencia

Desde que escribo (o lo intento) creo que soy a la vez más benévola y más crítica en mis valoraciones.

Tengo más manga ancha en el punto en el que valoro la capacidad de haber pensado una historia y todo el esfuerzo que supone escribirla de principio a fin, editar, corregir y publicar. Muchas veces leo novelas autopublicadas en Amazon lo que supone que hay muchas probabilidades de que haya sido un “Juan Palomo” (yo me lo guiso y yo me lo como). Y eso tiene mucho mérito.

Así que no suelo poner 1 estrella normalmente, aunque sea solo por valorar el trabajo que supone.

También soy más crítica porque a pesar del auge de la autopublicación y que cualquiera puede poner en Amazon lo primero que salga de su editor de textos pienso que deberíamos exigir un mínimo de calidad (a nosotros mismos) antes de publicar.

Los errores y las erratas son omnipresentes en libros de editoriales grandes, pequeñas y autopublicados. Sin embargo tener alguno en cada capítulo o cada pocas páginas denota falta de revisión o edición. Fallos en la concordancia de sujeto con el verbo o de adjetivos con sustantivos… aún peor que el género de las cosas y las personas cambie de femenino a masculino sin ton ni son. No me parece aceptable y hace que mi experiencia con el libro sea mala.

Lo siento, es difícil disfrutar de una historia cuando los ojos te dan vueltas por horrores ortográficos o no eres capaz de entender quién está hablando o un párrafo simplemente no tiene sentido.

¿Qué significan mis estrellas?

De un tiempo a esta parte además de dejar la valoración en estrellas trato de dejar también un review o crítica. No se pueden llamar reseñas (de hecho dudo que lo que llamo reseñas en este mismo blog puedan llamarse así) son simplemente opiniones. Lo hago porque creo firmemente que aporta más a los demás lectores que no saben si leer el libro o no y también a quien ha escrito la obra.

Tengo muy pocas valoraciones de 1 estrella porque normalmente si algo cae en ese espacio no suelo terminar de leerlo. Y es realmente difícil que yo no termine una lectura porque soy muy cabezona y me gusta saber cómo acaba algo. Pero a veces pasa. Suele significar que no me ha gustado el libro, no puedo rescatar nada bueno y/o me ha horrorizado. Jamás se lo recomendaría a nadie.

Si le pongo 2 estrellas quiere decir que aunque no me ha gustado o no lo he llegado a disfrutar valoro que pueda gustar a otras personas. Quizás a mí no me ha gustado porque no es mi rollo. Es posible que además tenga fallos que “no tolero bien” como los que comentaba antes. Si pago por un libro me gusta que tenga cierta calidad. Si estoy leyendo un fanfic, historia de Wattpad o relato en un blog cualquiera, entiendo que pueda haber errores básicos, pero en un libro publicado no. Tal vez la trama está llena de clichés o usa algunos temas importantes de forma gratuíta (aquí podría incluir un ensayo sobre por qué no necesitamos que las protagonistas femeninas sufran abusos sexuales). El caso es que tiene fallos que han provocado que no pueda disfrutar la historia y no me ha llegado, por el motivo que sea.

Para mí 3 estrellas es una buena valoración. Me ha gustado el libro y lo he disfrutado. Lo recomendaría a otras personas para pasar el rato. Probablemente no lo vuelva a leer porque no me ha “marcado”. La mayoría de mis valoraciones en GoodReads caen aquí. Soy una persona fácil de complacer, de verdad.

Si pongo 4 estrellas es porque algo del libro me ha parecido que sobresale por encima de las demás historias. Tiene algo que lo hace diferente bien sea por la trama, los personajes o la forma de contarlo que me ha impactado. Lo he disfrutado y lo recomendaría. Quiero que otras personas lo lean para poder hablar de este libro.

Y las 5 estrellas son lo más. Escribiría fanfics sobre este libro. Me ha tocado la patata tan al fondo que ya no puedo sacar la historia de mi corazón. Quiero conocer a la mente maravillosa que ha ideado este mundo y personajes. Compraría merchandising con frases o dibujos de los personajes. Fangirlearía en redes sociales incluso meses después.

¿Significa esto que mis 3/4/5 estrellas no tienen errores de ningún tipo? Para nada. Significa que los tienen en tan pequeña cantidad que no me importa o que todo lo demás es tan genial que me da igual.

Valorar en GoodReads es hablar de ti.

Obviamente todo este proceso es profundamente subjetivo. Puedes disfrutar de cosas que literariamente tienen poca calidad.

Por ejemplo yo disfruté tremendamente cuando leí en Wattpad Perfecto mentiroso y puedo decir tantas cosas malas sobre esa historia que casi necesito excusarme para haberla disfrutado. Faltas de ortografía por todas partes. Frases inconexas. Fallos en la temporalidad de la trama que te dejan pensando si la persona que está escribiendo está haciendo mentalmente la compra a la vez. Clichés a mansalva. Pero a pesar de todo eso me tuve que descargar la app al móvil para seguir leyendo cuando no estaba delante del PC. Me piqué de una manera increible al nivel de ir contando lo que ocurría a mi marido (al cual todo le importaba una mierda). Y le planté 3 estrellas en GoodReads.

También disfruté enormemente de Marauder!Crack, hice una reseña en el blog y le dejé 4 estrellas en GoodReads. A pesar de que tiene muchos fallos ortográficos, de concordancia y temporales. Pero la historia me atrapó. La forma en que lo cuenta todo. Las relaciones entre los personajes. Si lo editara a nivel publicación lo compraría y lo pondría al lado de los otros 7 libros de Harry Potter (y también compraría Mortífago).

¿Tengo doble rasero? Evidentemente.
Soy capaz de disfrutar de algunas historias a pesar de sus fallos y otras no.

Los libros que leo, las “shelfs” (estanterías que tengo), mis autores marcados como favoritos, las “quotes” (citas) marcadas… todo eso habla de mí como lectora (que no como persona). He leído mucho de muy diversos géneros pero en mi cuenta de GoodReads hay una mayoría de erótica y romántica que es lo que más he leído en los últimos tiempos. Como lectora mi gusto no se reduce a eso, pero es lo que más hay.

Valorar en GoodReads de forma negativa una obra no la convierte automáticamente en mala. Simplemente dice que no encaja conmigo como lectora.

A veces no me gustan cosas y eso me fastidia

Muchas veces llego a un libro o saga con altas expectativas porque he leído buenas opiniones sobre quien lo ha escrito o sobre la novela en sí. Y empiezo a leer con todas las ganas de disfrutarla y de amar a la autora o autor, darle todo mi dinero y fanguirlear hasta el infinito. Pero a veces no pasa. Hay cosas que le gustan a la gente y a mi no.

Como soy muy cabezona, si se trata de una saga puedo seguir leyendo los demás libros a pesar de haberle puesto 2 estrellas al primero. Algo dentro de mí me incita a seguir leyendo porque quiero saber qué pasa con los personajes. Y a pesar de eso puedo decir que no me ha gustado.

También hay veces que un libro de alguien me gusta y cuando leo diferente no me gusta nada. Y es que hay historias que enganchan más que otras. También se nota muchas veces la evolución a la hora de escribir de las personas y géneros en los que sobresalen más que otros.

El juego de las estrellas

Como en todas partes cuando hay un aspecto económico importante (y al final en GoodReads no se venden libros pero afecta a las ventas) y lo juntamos con lo personal que puede ser una obra literaria las personas nos ponemos un poco a la defensiva.

En mi caso al valorar en GoodReads un libro lo hago como lectora y la base para hacerlo es si lo he disfrutado o no más allá de si considero que el libro es “bueno”. Ya he explicado que hay cosas que no consideraría un buen libro y sin embargo he disfrutado como una enana.

Por eso creo que no hay que tomarse las estrellas como algo personal. Porque normalmente no lo son, los lectores por lo general no buscan hacer daño a quien ha escrito.

Que el mundo es muy grande y la gente muy idiota y hay veces que actúan de forma extraña y se hacen una cuenta expresamente para valorar en GoodReads de forma negativa por maldad. Pero no es la tónica general.

También están los que son muy fans de alguien concreto y antes de que el libro haya salido ya le han puesto 5 estrellas, por si acaso. Esto es muy bonito porque se ve el amor de los fans pero no ayuda mucho a los demás lectores a valorar si quieren o no leer la obra.

Mi propuesta para quien valora

Además de las estrellas deja un pequeño párrafo. No hace falta que sea una crítica super elaborada con palabras en negrita, de colores, gifs animados y palabrería literaria. Simplemente explica tu sentir respecto a lo leído. si te ha gustado, te ha hecho sentir alguna cosa, has sentido empatía por algún personaje o por la historia, te ha sorprendido. Quizás habrías preferido otro final… yo que sé.

Sé que cuesta porque te lleva un tiempo y yo misma no lo he estado haciendo hasta hace poco, pero aporta mucho valor para otros lectores y para cuando piensas en releer algo.

Y tú, ¿cómo sueles valorar en GoodReads?

Voces (Antología Libertad) – Relato

PirraSmith - relato voces para la antologia libertad

Este relato al que titulé “Voces” lo presenté para participar en la “Antología Libertad” y no resultó seleccionado. A pesar de eso me ha apetecido compartirlo aquí en el blog para que vea la luz. Este fue uno de los rechazos del año pasado. Y no me extraña porque aunque pienso que está “bien” no tiene ningún detalle diferenciador o que llame la atención.

Creo que hay muchas personas que presentan sus creaciones a concursos y por eso precisamente ya no basta con que algo esté bien, hay que ir a por algo “mejor“.

Aviso sobre el relato

El relato que vas a leer a continuación está enmarcado en la experiencia de una persona con un trastorno de la alimentación que es un trastorno de salud mental que puede llegar a ser muy grave.

Si como persona te ves reflejada en esta experiencia te recomiendo que busques ayuda profesional. Se trata de un trastorno que puede costarte la vida.

Por supuesto, aunque ponga voz a los pensamientos de la protagonista y describa sus acciones no quiero decir con ello que sea la forma correcta de pensar o actuar. Simplemente quería reflejar la realidad de una persona con esta enfermedad.

Si tienes o has tenido problemas con la comida quizás no sea lo más adecuado que leas este relato, valora cómo te sientes y en qué situación emocional te encuentras antes de hacerlo.

Voces

Una comida familiar, ese era mi plan.

«Una maldita comida tenía que ser» escuché en mi cabeza.

Pues sí, vaya casualidad. Esta semana había conseguido ayunar más de lo esperado y había bajado 500 gramos. Empezaba a estancarse mi bajada de peso, aunque ya había llegado a un número saludable.

«Saludable no es delgada» dijo otra voz.

Me levanté del suelo donde había estado haciendo abdominales y me dirigí al baño para volver a pesarme y ver si había adelgazado algo en la mañana. La báscula marcó el mismo peso. Ni tan mal.

«Se empieza por ahí y acabas volviendo al peso de antes» siseó un miedo atroz que estaba muy agazapado dentro de mí.

Metí tripa y volví a subirme a la báscula. El mismo peso. Claro que no iba a cambiar por meter tripa, pesaba lo que pesaba y solo podía hacer lo que ya estaba haciendo: cerrar la boca y hacer ejercicio.

Decidí entonces que haría otra tanda de abdominales antes de la comida familiar.

«Buena decisión» dijo una voz dulce y aterciopelada, la que me hacía sentir mejor.

Me veía venir sus palabras, sus críticas y consejos. Que harta me tenían. De toda la vida se llevaban fijando en mi forma de comer y criticándola. Porque comía de más o de menos. Que si era un poco tiquismiquis con según qué cosas. Porque no me gustaba una gran variedad de alimentos, incluidas las bebidas carbonatadas o los dulces típicos, lo cual les parecía una especie de ofensa personal.

Nada más terminar la tanda de abdominales, cuando me acababa de sentar en la cama para descansar antes de una tercera, apareció mi madre por la puerta:

—Silvia, ve vistiéndote que vamos a salir en nada para casa de la tía.

—Sí mamá —contesté nada convencida.

Escuché como le decía lo mismo a mi hermana pequeña. Sara me estaba pillando en altura, a pesar de tener tres años menos que yo, y pesaba menos. Era más delgada.

Me puse un par de cosas holgadas para que nadie me volviera a preguntar si había adelgazado. ¡Claro que lo había hecho! Y la idea era que se notara pero por algún motivo me fastidiaba que me lo hicieran ver, como si me dijeran que antes estaba gorda aunque nadie me hubiera avisado.

El plato fuerte era cordero y casi me levanté de la mesa cuando vi que traían la cabeza entera en una bandeja. La carne no era mi comida favorita pero al menos podían haber cortado las cosas antes y que no se viera claramente que nos íbamos a comer un bebé.

A veces me salía una vena vegetariana que no sabía si provenía de las voces o desde mi propia moral que me decía que aquello no era lo correcto. No la cuestioné y me serví más ensalada que cordero.

Me miraron un poco de lado, pero nadie se molestó en indicarme que comiera más. Ya debían estar hartos después de tantos años. Decirme que comiera era como el deporte nacional en mi familia. Siempre había que decírselo unos a otros, pero si me lo decías a mí era tanto doble. Además si podías llevar anotado mentalmente lo que había picoteado y podías enumerarlo en voz alta ganabas más puntos.

Suspiré antes de meterme la carne en la boca y empecé a contar las masticaciones, había que hacer 50 por cada bocado para que pasara más tiempo y así engañar al estómago comiendo menos. Eso era algo que había aprendido en internet en uno de esos foros donde unos se ayudaban a otros a adelgazar.

La ensalada estaba mejor, aunque llevaba aceite y eso me disgustaba profundamente. Yo sólo tomaba las ensaladas con sal y vinagre, por echarles algo y que mi madre no me diera la murga con el tema.

«Cómete solo la ensalada, usa las hojas para tapar la carne» me chivó la voz interior.

Sonreí, era una magnífica idea, así parecería que me había comido la carne y nadie se metería conmigo. Cuando llegó el momento me levanté para ayudar a recoger los platos, entre ellos el mío. Solo tenía que tirarlo todo a la basura y mi estratagema habría valido la pena.

Mi prima me dio entonces una caja de bombones para que la levara a la mesa como postre. Mi estómago rugió. Llevaba restringiendo un buen tiempo y no me había dado ni un solo capricho en todas esas semanas.

«Prueba solo uno» dijo una voz susurrante.

«Ni se te ocurra» contestó otra más alto.

—¿Quieres un bombón? —me ofreció mi prima.

Sin apenas llegar a pensarlo cogí uno de los que me ofrecía, de chocolate negro que tendría menos azúcar y engordaría menos.

«No te engañes, es una bomba de calorías» insistió la voz.

Me comería solamente uno y nada más, sería el premio por los 10 kilos que llevaba bajados. Esos de los que pensé que no me iba a deshacer nunca pero que haciendo caso a las voces había conseguido quitarme de encima. Eran bastante molestas y me tenían en jaque la mayor parte del día con sus intromisiones pero me habían ayudado a llegar hasta ahí.

Mi prima cogió un segundo bombón para ella y me dejó otro de chocolate negro delante. Yo aún estaba saboreando el primero. Estaba tan bueno. Sentía derretirse el interior del bombón en mi boca y el contraste con la parte de fuera, más dura. El chocolate negro estaba delicioso. Aquella marca de bombones sabía lo que se hacía.

Me estaba dando un poco de ansia y quería un segundo bombón.

«Ni se te ocurra coger otro» gritaron las voces a coro.

Pero no las hice caso. Alargué la mano para cogerlo y cuando me lo acababa de llevar a la boca mi tía dijo:

—¿El cordero no pero el chocolate sí eh? —en voz alta, haciendo que reinara un silencio espeso en la mesa, mirándome directamente.

Y entonces se me cerró el estomago y la garganta de un plumazo. Ya ni siquiera podía masticar el bombón que tenía en la boca.

«Todo el mundo sabe que eres una gorda».

Tras unos segundos la mesa apartó su atención de mí y pude deshacerme de lo que quedaba de bombón en una servilleta. Pero ya me había comido otro que estaba en mi estómago.

Lo sentí como si me hubiera comido una piedra, pesando una barbaridad dentro de mí. Como si se hubiera fundido en plomo y tirase hacia abajo para ser completamente digerido y convertido en calorías que se repartirían entre mi barriga y mis muslos.

«Vomítalos» escuché de fondo.

No podía vomitar en una comida familiar, se daría cuenta todo el mundo. Me descubrirían. Haría una dieta más restrictiva la siguiente semana, más ejercicio y me controlaría más la próxima vez.

«No tienes fuerza de voluntad, la próxima vez caerás de nuevo» sonó medio decepcionada, como si ya supiera lo que iba a pasar realmente de antemano.

Sí lo haría. Podía ser fuerte. Había estado bajando de peso las otras semanas, podía darme un pequeño capricho de premio.

«No te mereces premios, eres una gorda, vomítalo todo».

Me estaba empezando a acalorar aquella discusión con las voces. Sentía que tenían razón y a la vez no quería darles importancia. La que tenía las riendas era yo. Yo decidía cómo y cuándo adelgazar.

«Eres inútil» sentí el desprecio recorrer como un escalofrío mis huesos calando tan hondo que me dejó por unos segundos sin respiración alguna.

Miré alrededor de la mesa. Nadie se estaba dando cuenta de aquella discusión interna. Nadie me hablaba ni me miraba, como si yo fuera un mueble más en esa estancia.

Me estaba agobiando. Tenía la respiración desacompasada, el corazón me iba rápido, el sabor dulce del último bombón en la boca se estaba volviendo amargo. No quería sentirlo en mi boca, tenía que enjuagarme ya.

Me levanté de la mesa sin que nadie se diera cuenta. O tal vez se dieron cuenta pero me ignoraron. Siempre había sido algo invisible en la familia. La que está callada, no molesta, se porta bien, lee libros mientras los adultos hablan. La hermana mayor perfecta, salvo en una cosa.

Cerré la puerta del baño y apoyé mi espalda contra ella exhausta. ¿De verdad lo iba a hacer? ¿Iba a escuchar a esas voces? Estaba en mí la capacidad de decisión. Podía deshacerme de ellas, hacerlas a un lado e ignorarlas.

Me despegué de la puerta y capté un movimiento a mi izquierda. Me giré para ver que era y me topé conmigo misma reflejada en el espejo. Parecía cansada y triste, pero no me veía delgada. Tenía mis mofletes bien puestos.

«Siempre serás una gorda» dijo una voz. «Vomita para librarte de todas esas calorías» dijo la otra. «Te sentirás mejor después» insistió con un tono más dulce.

Empecé a notar como ardía mi garganta sin siquiera abrir la boca. Era el preludio de lo que estaba por suceder. Me puse de rodillas al lado del WC y empecé el ritual.

Al final no era libre. Estaba atrapada entre las voces de mi interior y mi falta de voluntad. Quería ser fuerte, deshacerme de ellas, callarlas para siempre.

Pero no podía, era su esclava y nadie me entendería nunca.

Hablemos de Mortifago de Metanfetamina

PirraSmith - Hablemos de Mortifago de Metanfetamina Fanfiction Harry Potter

¿Sabes cuando llegas tarde a algo y te da mucha rabia ser la última persona en enterarse de algo? Pues un poco así me ha pasado a mí con Mortifago, el fanfiction de Metanfetamina.

Para ponerte en antecedentes te diré que esta chica empezó a escribir el fanfic allá por 2009, que se dice pronto. Tuvo sus momentos, sus idas y venidas pero no dejó de escribir. Siguió y siguió hasta terminar la historia y 10 años después en el verano de 2019 la terminó.

Como escritora de fanfics (en su momento) uno de mis fallos más grandes y terribles fue exactamente ese: no terminar ninguno, nunca. Empezar un fanfic es fácil. Incluso puedes tener la idea completa, pero ¿terminarlo? Pasan miles de cosas que pueden entorpecer tu camino empezando por la propia vida, siguiendo por la motivación y la aceptación del fic en cuestión. Así que, así de primeras mi aplauso por terminar lo que empezó.

¿Qué tiene Mortifago de especial?

Lo tiene todo, joder.

No sé cuál fue el proceso creativo que llevó Metanfetamina al escribir, si lo tenía todo claro desde el principio o si fue brujuleando. Independientemente de eso la historia está muy bien hilada, tiene una continuidad muy cuidada. Sobre todo teniendo en cuenta que comienza con un flashback al que finalmente acabamos llegando. Esto no lo hace alguien “cualquiera” que es fan y se pone a escribir una historia que se le ha ocurrido. Hay que tener talento, y esta chica lo demuestra en cada capítulo, una y otra vez.

El fanfic es bastante largo. Cubre los 7 años que pasan en Hogwarts los protagonistas (los mismos que Harry Potter). Y hay un epílogo para el después. En mi opinión este epílogo está mucho mejor hecho que el que J.K.Rowling le hace a los propios libros. Deja todas las tramas cerradas con las explicaciones necesarias. Incluso nos deja preguntas suficientes para querer saber más pero sin dejarte la sensación de que te falta algo.

A todo esto no solo se inventa una historia completamente nueva basada en los personajes y el universo de Harry Potter. Es que va clavando los acontecimientos de los que tenemos conciencia debido a los libros. Salvo un par de licencias que se toma al final (y en algún caso menos mal) se pliega por completo a los eventos y personajes canon. Es decir, que podría ser perfectamente una historia escrita por J.K.R… si la autora real tuviera los cojones de meter una trama algo más adulta, darle a los personajes una personalidad acorde a sus edades y dejara de dividir al mundo en buenos y malos “porque sí”.

Y los personajes. Ha escrito una puñetera novela coral basada en secundarios de los que, en muchos casos, solo sabíamos sus nombres. Y no solo eso, es que además les ha dado a cada uno de los secundarios:

  • La suficiente profundidad para que tengan su propia historia anterior al momento en el que llegamos a la narración.
  • Rasgos diferenciados para cada uno. De esta forma todos tienen personalidades diferenciadas.
  • Historias separadas y a la par entrelazadas que se unen en las tramas comunes.
  • Suficientes rasgos tomados de los personajes originales para que no parezcan “out of caracter” (fuera de personaje).

Y todo esto que Metanfetamina hace con estos secundarios no lo llegamos a tener con nadie más que Harry en las novelas. Por favor, segundo (o tercer) aplauso.

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¿Un mortifago nace o se hace?

Creo que esa pregunta puede resumir bastante el contenido del fic. La historia gira en torno a personajes de Slytherin. Por el canon ya sabemos o podemos esperar quienes son mortigagos y quiénes no. Pero la autora nos hace todo un recorrido emocional durante años para poder llegar a ese punto.

Por otra parte no nos muestra al colectivo mortífago como un bando unido con ideas y motivaciones únicas. Desde Voldemort, que llega a obsesionarse tanto con Harry Potter que pierde el norte de su Causa. Pasando por Draco Malfoy que tiene cierta base ideológica pero realmente el detonante es la presión social y sobre su familia lo que le termina marcando. Y acabando con Theodore Nott que lo ve como un medio para conseguir un fin, sin ninguna ideología de por medio. Y solo nombro tres personajes porque si no os haría spoiler de toda la historia y no es plan.

Los fans estamos acostumbrados a las siguientes ideas:

  • ¿Eres de Slytherin? Entonces eres malo.
  • ¿Te llevas con Draco Malfoy? ¡Como osas! Eres malo.

Pero en realidad en los libros originales no nos adentramos nunca a pensar en los motivos de todo esto. Empezamos en el libro “Harry Potter y la piedra filosofal” donde nos presentan estas tres ideas directamente y nos las comemos con patatas. Pero Metanfetamina nos pone en la cara que son críos de 11 años comportándose como tal.

Mención especial aquí a la narración del final del primer año cuando todo está decorado con los motivos de Slytherin y Albus Dumbledore da los puntos a Gryffindor “in extremis” para que al final se lleven otros la copa de las casas dejando a un montón de críos con cara de ¿qué ha pasado aquí? Y las reacciones de las otras casas, todos contentos de que no gane Slytherin. Por favor dame un poco más de munición para no provocar desigualdades entre pequeñas personas que están desarrollando su carácter y personalidad para que no se conviertan en Mortifagos, gracias.

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Hablemos de Theodore Nott

A ver, el protagonista indiscutible del fanfic, fantástico narrador no fiable y carismático personaje que nos las hace pasar canutas en más de una ocasión.

Mientras estaba leyendo tuve la suerte de tener este maravilloso intercambio de tweets con la autora:

Pues, en mi caso al menos, objetivo plenamente conseguido.

Conocemos a un Theodore pequeño, joven y asustado. No sabemos que le pasa pero algo le ocurre y nos da miedo. Tememos por él y por lo que le puede estar ocurriendo. Según avanza la trama cada vez es más angustiosa la situación por la que está pasando hasta que llegamos al gran descubrimiento que, una vez más, nos impele a protegerlo o a tener como mínimo compasión por ese niño que fue.

Pasas tantas páginas aprendiendo a quererlo que luego se te hace complicado sentir otra cosa diferente por él. Y ya te digo que si al final no sientes, como mínimo, un poquito de disgusto es que tu brújula moral igual está un poco suelta.

Porque Theodore además nos ha estado avisando desde el principio de que él no es buena gente. O al menos no como nosotros valoraríamos a alguien “bueno”. Podemos encontrar virtudes dignas de salvación en prácticamente todos los demás personajes del grupo pero cada vez nos cuesta más encontrar algo que salvar de nuestro protagonista.

Y ese amor/odio que nos provoca está magníficamente bien escrito. La autora nos quiere llevar a un lugar concreto y no con descripciones en la imaginación (que tiene su complicación) sino emotivamente. No solo lo consigue, es que nos vapulea emocionalmente más de una vez y hace que te acabes sintiendo mal por haber tenido empatía en algún momento por Theodore. Lo cual, si se me permite es un viaje maravilloso que a muchos escritores ya les gustaría ser capaz de hacer.

Mortifago no es la versión Slytherin de HP

No estoy segura de haber hecho justicia realmente al espíritu del fanfic si has llegado hasta aquí pensando que Mortifago es simplemente una revisión de los 7 libros de Harry Potter desde el punto de vista de Slytherin porque no lo es, en absoluto.

Imagina que J.K.Rowling en vez de escribir para niños desde un principio hubiera tenido un público objetivo diferente, más adulto. Al menos que fuera capaz de ir creciendo a la par que los años que van pasando dentro de los libros. De esa forma cada vez podrían aceptar contenido más adulto. Y por contenido adulto me refiero sobre todo a palabrotas y sexo.

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Pero además imagina que J.K.Rowling no tuviera una brújula moral con solo norte y sur. Podría explorar una amplia gama de grises morales tremendamente enriquecedora tanto para los personajes como para los propios lectores.

Y definitivamente imagina que J.K.Rowling no tuviera miedo de explorar parejas y relaciones no normativas. Que el amor no fuera solo la magia más poderosa que es capaz de salvar a Harry Potter del avada kedabra de Voldemort sino un sentimiento con muchas connotaciones y variables. Tan rico que puede llevarte a hacer cosas que jamás te imaginarías capaz. Sin ceñirse solo al amor que sentimos por otras personas dando un gran lugar al amor propio y al autoestima.

Si no puedes imaginar todo eso, entonces lee Mortifago (ONLINE, PDF o EPUB), porque es una realidad ya escrita.

¿Tiene algo de malo?

Por supuesto.

Hay unos cuantos errores tipográficos que se beneficiarían de una revisión exahustiva, pero es que estamos hablando de un fanfic, no una novela así que a grandes rasgos era algo esperable.

Se nota la evolución a la hora de narrar. El comienzo es más flojo y va mejorando la calidad de la narración según avanzas en la historia. La autora ya me comentó esto vía twitter debo decir que no es algo que deba echar para atrás a la hora de leerlo.

Algo que me molesta mucho cuando pasa es que me cambien el punto de vista. La mayor parte está narrada por Theodore pero llegados a un punto hay un cambio y empieza a narrar los puntos de vista y pensamientos de los demás. al principio me descolocó pero me acostumbré. En realidad me alegro de que hiciera ese cambio porque enriquece mucho la historia pero en su momento me sacó un poco de la historia.

¿Veredicto final?

Lee el fanfic ahora mismo. Es absolutamente necesario para cualquier fan de Harry Potter que se precie de tal. Lo que cuenta Metanfetamina debería ser canon. ¿Esto basta como veredicto?

He disfrutado tremendamente de la lectura, incluso en las partes en las que pensaba “joder, tenías que ser tan descriptiva”. Solo me arrepiento de haber tardado tanto en descubrirla.

Merece la pena, leela.

Si has llegado leyendo hasta aquí ¡felicidades! Y gracias xD

Leyendo a J.S.Scott

PirraSmith - Leyendo a J S Scott

Un día de repente me topé con un libro de J.S.Scott, probablemente en Goodreads. Leo mucha romántica y erótica. Disfruto de un montón de géneros pero la romántica se ha convertido en los últimos meses en una tabla de salvación.

Soy de las que piensan que hay un momento para cada cosa y a veces tengo fijación con un tema concreto. Me da por la histórica, la fantasía, los vampiros… y entonces me leo todo lo que encuentro de ello.

Así encontré las sagas de los multimillonarios de esta mujer, porque si, son varias. Tienen unas vidas muy intensas y repletas de drama.

Los multimillonarios de J.S.Scott

Si quieres ver lo prolífica que es esta mujer y el orden en el que leerse sus libros pasa por su web donde tiene una guía para hacerlo. Yo me he leído lo que he encontrado en español porque estaba interesada pero no tanto como para ponerme a leerla en inglés. Aunque tal vez gana en el idioma original.

Los libros que he leído pertenecen a tres sagas independientes aunque interrelacionadas:

Te presenta a uno de los hermanos y luego te va contando las historias románticas del resto de ellos, o uno se casa con alguien de fuera que también es familia rica y seguimos con sus parientes o nos pasamos a los primos. El punto en cuestión es tener un montón de tíos buenorros y forrados con la misma historia dramática de fondo (padres malvados, padres asesinados, padres ausentes…).

Escribir con una plantilla

La gracia de estas sagas es que tienen un personaje masculino muy concreto y si es lo que estás buscando, genial, porque es lo que vas a obtener. Un hombre guapo y multimillonario encuentra el amor. Hay miles de millones de libros con ese tipo de trama. No sé si por cosa de 50 sombras de Grey o si venía de antes la cosa.

El tema es que al ser familia entre ellos todos vienen de las mismas raíces tienen la misma base de crecimiento así que la autora le da a cada uno un drama diferente para explicar las personalidades y taras de cada uno.

Así que tenemos a “tío buenorro multimillonario con padres X” al que le ha ocurrido algo en su vida y por eso es como es PERO tiene que cambiar porque:

  • Consume drogas.
  • Se tira todo lo que se menea.
  • Se ha convertido en un asocial.
  • Vive para trabajar.

Creo que esas son las premisas que baraja casi siempre. Y obviamente va a cambiar cuando conozca a la mujer de su vida que por lo general también tiene un tipo: “mujer guapa con poca autoestima, poco dinero y drama personal”.

Así tenemos a Hombre genérico X que conoce a Mujer genérica X, los dos tienen drama interior, se lo cuentan, el amor es poderoso y a pesar de todo se aman locamente, follan como conejos, el drama pone dificultades, las saltan, boda e hijos.

Cada novela de las diferentes sagas sigue ese mismo patrón. Y no solo es que siga punto por punto esa plantilla, es que además las cosas se producen casi en los mismos momentos en cada libro. He leído estas sagas en Kindle y cuando llegaba a un x% ya sabía que algo iba a ocurrir. Y eso le quita mucho misterio a la lectura.

El problema de los dramas personales

Algo que me ha disgustado profundamente y más según iba leyendo más novelas ha sido la intensidad de abuso sexual que hay presente en ella. Es cierto que lo pone en diferentes contextos, no siempre la violación en fiesta universitaria que tenemos hasta en la sopa, pero hay una alarmante cantidad de violaciones a mujeres en sus historias.

Porque siempre es la mujer la que sufre el abuso, y el hombre malo del pasado quien ejerce la fuerza.

Al final de los libros suele poner un “disclaimer” abogando por alguna causa concreta de la que trata en el libro (el drama) para que nos tomemos en serio lo que cuenta y no sea simplemente una trama.

Pero las figuras femeninas viven esos abusos como algo accesorio a su vida. Es tan claro que el abuso está puesto para dar un giro a la trama que da miedo. No hay una evolución psicológica tras el suceso. Parece que solo necesitan al hombre adecuado para sanar.

¿Y las escenas sexuales?

Estos libros son románticos, pero también eróticos y esa es la parte que engancha a tantos lectores.

No sé si es por la traducción o porque ya tengo mucha erótica leída a mis espaldas y no me contento con cualquier cosa. El caso es que las escenas sexuales me han parecido innecesarias.

En muchos casos me las he saltado porque leído los tres primeros libros ya te conoces los polvos de todos los demás. Siempre hay los mismos elementos. El hombre hablando de lo dura que la tiene en cualquier momento, ella mojándose por cualquier cosa, bragas rotas (un clásico) y posesivos por todas partes.

Es muy triste que las escenas eróticas de un fanfic escritos por alguien no profesional (y a saber qué experiencia sexual) sean mucho mejores que las de una autora bestseller.

Creo que muchos escritores han encontrado en la erótica un filón pero la mayoría no saben realmente cómo escribir escenas sexuales que te pongan en situación, te hagan latir fuerte el corazón y no caigan en lo soez.

¿He disfrutado leyendo a J.S.Scott?

En realidad sí, aunque sobre todo al principio, cuando no había detectado el patrón en sus libros. Luego se me ha hecho más difícil disfrutarlos porque ya sabía lo que había y era como releer la misma historia con nombres distintos y dramas diferentes.

Luego he seguido leyendo porque unos personajes aparecían en los libros de otros y tengo un problema por completar tramas en mi mente. Necesitaba dar por cerradas las tramas de los demás. No intentes entenderme, da igual.

Estas semanas de cuarentena en casa con un niño que dependía de mí necesitaba lecturas ligeras en las que no tuviera que pensar y estas me han venido como anillo al dedo. Pero…

No las volveré a releer nunca.