Origireto 2019 Febrero 2 – ¿Es que no lo ves?

PirraSmith - Es que no lo ves - mujer tapando los ojos a otra mujer sonriendo

– ¿Es que no lo ves? –pregunté.
– ¿Qué es lo que no veo? –me preguntó.
– Ayer, con Miguel.

Amelia abrió mucho los ojos, dolida.

– Dijiste que no ibas a ir.
– Y no iba a hacerlo, pero al final me animé porque sabía que estarías tú… y estabas con la botella de ron en una mano y Miguel en la otra.

Me miró a los ojos, confusa. No sabía que estaba haciendo. Yo era consciente de que se había dejado llevar por el momento, pero aquél beso  me llegó al corazón como un dardo envenenado.

– Lo besaste, ¡a Miguel!.
– Si, lo besé ¿y qué pasa?.

Abrí la boca anonadada. No podía ser, no podía estar tan ciega.

No le habíamos puesto nombre a lo nuestro, pero éramos novias. ¿Acaso un par de amigas se abrazan metiendo la mano por debajo de la ropa para sentirnos más cerca? ¿Tal vez yo estaba equivocada y las amigas se besaban en la boca para saludarse o despedirse?

Siempre lo habíamos hecho en secreto, pero pensaba que era por el que dirán, que se mantendría fiel a nuestra relación.

¿Es que no lo ves?

Relato 4 “¿Es que no lo ves?”
#OrigiReto2019 de Stiby & Katty

Objetivo 14, escrito en presente, primera persona, contiene botella de ron (19), tema infidelidad, mujeres protagonistas, 988 caracteres.
Linkado al relato https://trastabiladas.blogspot.com/2019/01/noche-en-el-museo.html (nombres de los personajes)

LiterUp 7 – En nuestro café

PirraSmith - Mi imaginacion - Reto LiterUp

Estoy en nuestro café, donde cada mañana te veo tomarte un latte mientras escribes en tu portátil. También tienes una agenda dónde apuntas cosas, aunque no tengo ni idea de qué.

En mi mente me he imaginado tantas veces cómo acercarme a tí y darte conversación que no sé cual de todas elegir. Lo que sí he decidido es que hoy es el día, hoy me acercaré a ti y te hablaré. Llevamos meses desayunando solas cada una en su mesa haciendo sus cosas y sé que me has mirado de vez en cuando. Igual que yo te he mirado a ti. Sé que me reconoces, que sabes que siempre tomo el mismo té con la misma galleta al igual que yo sé que tu aderezas tu latte con cacao.

Estoy en nuestro café por ti.

Soy una persona de costumbres, sí. Pero cuando me di cuenta de tu existencia empecé a venir cada vez más. A la misma hora, en la misma mesa. Para poder compartir contigo ese rato, aunque fuera en la lejanía. En mis ratos libres soy escritora y a veces me gusta pensar que tú también lo eres. ¿Si no por qué estarías siempre tecleando?.

Soy una persona difícil de llevar, por eso no estoy en ninguna relación ahora mismo. He tenido parejas, pero al final han salido espantadas de mi vida. ¿Quizás tú seas diferente? ¿Quizás entiendas aquello por lo que estoy pasando?

Tengo que dejar de pensar en todas las pegas que puede haber y hacer lo que he venido a hacer hoy. Acercarme a ti. Hablar contigo. Conocerte. Enamorarte. Llevarte a mi cama. Hacerte el amor. Estar contigo. Quizás voy muy deprisa. Quizás me he enamorado de mi idea de ti y todo acabe mal.

Me levanto con mi té y mi galleta y me acerco a tu mesa. Sé que te has dado cuenta de mi movimiento porque me has mirado sorprendida de reojo. Y has sonreído. Eso es buena señal.

— Buenos días, ¿puedo desayunar contigo? —pregunto azorada.
— Creí que jamás me lo preguntarías — me respondes con una sonrisa.

Y así empezamos nuestro particular acercamiento. Desde aquel día desayunamos juntas, hablamos mientras nos terminamos nuestros desayunos y luego me marcho a trabajar, dejándote sola con tu portátil y tu libreta.

Quizás mis dotes de observación son mejores de lo que había estimado y si, eres escritora. Te encanta el olor a café, como a mí, te gusta trabajar con ruido y la localización de esa cafetería es única… te sientas siempre en la misma mesa porque eres alguien de costumbres y porque te gusta mirar por la ventana para inspirarte.

Solo tardamos un mes en darnos cuenta de que estábamos hechas para estar juntas. Los desayunos se convirtieron en comidas, las comidas en cenas y otro mes después ya nos invitamos la una a la casa de la otra. Quizás tardar tanto en avanzar en una relación no es lo más habitual. Sobre todo porque había química desde un principio. Pero quise ser clara, sobre mis problemas y mi trastorno mental.

No quería mentiras. No quería que huyera de mí después de todo lo que habíamos compartido así que fue una de las primeras cosas que le dije sobre mí. Para que huyera. Para comprobar si huía. Pero no huyó. Se quedó mirándome con una sonrisa enigmática y me contestó:

— Todos tenemos taras.

Y empezamos a ser «nosotras». Una pareja. A dormir en casa de la otra, a dejar algo de ropa por si acaso. A tener una relación.

Y sobre todo a enamorarnos cada día en ese desayuno que seguíamos compartiendo solo que ahora antes de irme a trabajar nos despedíamos con un beso.

Este relato está enmarcado en el reto LiterUp de 52 relatos en un año.
Objetivo 7: haz que dos de tus personajes se enamoren.

Reseña: Cómo convertirte en un escritor superventas – Javier Cosnava

PirraSmith - Como convertirte en un escritor superventas de javier Javier Cosnava

Mi quinto libro del 2019 ha sido Cómo convertirse en un escritor superventas que he leído bastante fácilmente. Es un libro divulgativo para nuevos escritores, al igual que el de Ana González Duque, que quieren empezar en el mundillo. Es decir, gente como yo por ejemplo.

Como véis estoy encajando libros de lectura por diversión como pueden ser El guerrero o Seré frágil con otros para ir aprendiendo a escribir y a vender los libros que escriba. Que “Elijo el arcoiris” está ahí a puntito de ver la luz…

¿Qué me ha gustado de “Cómo convertirte en un escritor superventas”?

Antes de leer este libro ya había leído El escritor emprendedor que es bastante similar en la línea argumental. Pero este da un giro tanto a la hora de hablar como en las explicaciones que da un aire fresco al tema.

Me gustan mucho las viñetas con las que ilustra cada sección del libro y el estilo escrito “de tú a tú” muy directo y con muchísimo consejos tanto para la vida real como anécdotas que le han ocurrido y para vender en papel o en digital aunque la mayor parte del libro versa sobre la parte digital.

¿Qué NO me ha gustado?

La idea de convertirse en un escritor superventas es muy atractiva pero la idea que tenía yo de ello difiere de lo que ha mostrado Javier en el , libro. Para mi un escritor superventas es uno del que todos hablan, un famoso. Pero él me ha hecho ver que no tienen por qué ser ambos roles el mismo y eso me ha desconcertado un poco.

Si quieres ser un escritor “reconocido” entonces este no es el libro que estás buscando. Si quieres vender, entonces si.

Veredicto final:

Le doy un 3/5 porque es un libro útil. Si bien la mayoría de los consejos que da los puedes sacar de internet y encontrar con cuatro búsquedas él consigue juntar toda es información en un solo libro y salpimentado con experiencias personales que siempre tienen valor.

¿Y tú, quieres vender o darte a conocer?

LiterUp 5 – ¿Crees que mereces vivir? (+18)

PirraSmith - LitterUp 5 Crees que mereces vivir

«¿Crees que mereces vivir?» fué la pregunta que me lanzó mi terapeuta, así como quien pregunta la hora o el tiempo que va a hacer mañana. Sin ninguna inflexión específica en la frase, simplemente me la arrojó a bocajarro.

Me quedé pensando largamente. La verdad es que últimamente no pensaba más que en la muerte una y otra vez. Incluso tenía pesadillas en las que me agredía yo misma hasta morir.

«¿Crees que mereces vivir?»

Me quedé enganchada en la palabra «merecer». No estaba segura de haber hecho nada especial para vivir más que nacer. Y eso había sido una suerte en la que te toca venir a este mundo, se crea tu conciencia poco a poco y te vas haciendo a ti misma como persona. Vas creciendo, aprendiendo, cometiendo errores, haciendo daño a gente, recibiendo daño de otros…

Y yo había tomado muchas malas decisiones.

Decisiones en las que ponía a otros por delante de mis propias necesidades. En las que ponía las necesidades de mi enferma mente por encima de las necesidades de mi propia supervivencia…

Decisiones en las que hacía daño a las personas que más quería, que era lo último que quería hacer pero lo primero que me salía. En muchas decisiones me hacía daño yo misma. De ahí venían mis pesadillas, de decisiones reales que había tomado con una cuchilla en la mano, lágrimas en los ojos, falta de oxígeno en los pulmones y anestesia en mi corazón.

Y entonces la sangre corría y yo venía de vuelta a la realidad como si algo me arrastrara y me devolviera a mi cuerpo desde allá donde estuviera levitando entre tanto dolor y oscuridad.

No sé muy bien qué hay de merecedor en todo esto.

«¿Crees que mereces vivir?»

En todo caso, creo que merezco una nueva oportunidad. Una en la que pueda tomar mejores decisiones. Una en la que reciba la ayuda que necesito. Que las pastillas que tomo hagan efecto para bien y no jueguen con mi mente de mala manera.

La merezco porque todo el daño que he hecho jamás a sido adrede. Jamás he querido dañar a nadie ni que los demás resultaran heridos a causa de mis malas decisiones.

Creo que ya he pasado suficiente dolor y me han ocurrido las suficientes cosas como para haber aprendido mucho de la vida, y poder devolver algo a cambio, tal vez en forma de palabras escritas, como me propuse a principios de año. Quizás pueda plasmar todo ese dolor que me han traído las malas decisiones en algún lugar para que otros puedan aprender de ello sin tener que pasarlo. O quizás pueda pasar que, personas que están asando por lo mismo que yo ya he pasado me lean y diga basta ya antes de que sea demasiado tarde para ellas como lo ha sido para mi en alguna ocasión.

Porque aún no es demasiado tarde, ¿verdad? Dime que no es demasiado tarde, por favor. Que aún me queda tiempo.

«¿Crees que mereces vivir?»

— Sí, lo creo.

Este relato está enmarcado en el reto LiterUp de 52 relatos en un año.
Objetivo 5: empezar con una pregunta y terminar con la respuesta.

Reseña: Como el fuego – Jennifer Armentrout

PirraSmith - reseña como el fuego jennifer l armentrout

Como el fuego es el segundo libro de la saga “Frigid” siendo el primero “Como el hielo“. Aunque pueden leerse por separado en desorden porque uno no afecta al otro. Esta es otra de las sagas de Jennifer L. Armentrout, autora que, si me seguís, sabéis que adoro.

Es un libro de temática romántica de esos que tienen por trama principal el romance. Si no te gusta que el gran peso de la historia se lo lleve la trama del romance esta autora no es para ti. Por supuesto hay escenas subiditas de tono y es que sus libros son denominados “Young adult” así que contienen sexo.

¿Qué me ha gustado de Como el fuego?

Me ha gustado muchísimo el cariño y el detalle que le pone al personaje principal femenino (Andrea). Creo que está creado con mucha delicadeza y comprensión de un mundo que no solemos ver en los libros de romántica y es el de la salud mental. No quiero dar detalles para no hacer spoilers pero creo que el personaje está muy logrado y merece la pena leer un libro que da tal importancia a la salud mental por encima de a la pareja y al amor romántico.

¿Qué NO me ha gustado?

Me es difícil decidirme algo por lo que no me ha gustado. Si acaso la traducción está poco lograda en algunos diálogos tirando mucho de “jo” e incluso un “jopetas” que es como anacrónico total y más en un tiarrón como es Tanner.

Veredicto final:

Le doy un 5/5 porque es una novela que se puede leer rápido y que te engancha. Sobre todo si ya eras fan de Armentrout y te gusta la novela ligera romántica pero puedes encontrar una pequeña joya donde le dan más importancia a algo que no es el amor.

Además que es que a mi esta autora me encanta, pocas cosas puedo decir malas de ella o que no me hayan gustado. Habrá que esperar a ver si va a continuar la saga con más historias aunque creo que se quedará en una bilogía.

LiterUp 3 – Al otro lado del espejo (+18)

PirraSmith - Al otro lado del espejo

Quizás sean las pastillas. Últimamente me da la sensación de no ser yo misma, de ver algo al otro lado del espejo, algo que no debería estar ahí. Que me da miedo y me enmudece tan solo de recordarlo.

Me da miedo hablar con mi psiquiatra sobre lo que veo al otro lado del espejo.

No quiero que siga subiéndome la medicación, ya tomo muchas pastillas. Sé que podrían ser más pero entre unas y otras llevo un cóctel interno en la cabeza que no me extraña que esté viendo cosas que no son. De todas maneras ver cosas que no están ahí realmente siempre es malo, y no quiero lidiar con más miradas de pena o de miedo por parte de los demás.

Pareciera a veces que mis deseos se hacen realidad. Me siento física y mentalmente exhausta en esta lucha que es mi depresión. Ya dura muchos años como para seguir creyendo que hay una salida a todo esto.

Hace tiempo que quiero terminar con mi sufrimiento. No es ninguna nueva noticia, lo he querido hacer desde el principio de mi sufrimiento pero cada vez se va tornando la idea más como un plan. Uno en el que las pastillas y las cuchillas son los principales aliados.

No es de extrañar que sueñe casi todos los días con que me quito la vida, teniendo en cuenta que es lo que estoy pensando la mayor parte del día. Con lo que no contaba es con que se hicieran realidad mis deseos sin yo proponérmelo.

Ayer al salir de la ducha, cuando el espejo empezó a hacerse visible después de tanto vapor fui a secarme el pelo y ahí estaban. Cicatrices en mis muñecas, con marcas de sangre seca. Me miro las manos y mis brazos. No hay nada en ellas. Vuelvo a mirar al espejo y ahí están. Incluso me veo más pálida de lo que soy realmente… ¿O habré palidecido al tener esa visión de mí misma?

La imaginación y la realidad chocan como dos trenes, descarrilando todos mis pensamientos.

Sé que las pastillas que tomo son para los brotes psicóticos. quizás esté sufriendo uno y debería hablar con mi médica, Quizás esta medicación no es la adecuada para mi cerebro porque le hace ver cosas que no son.

Hoy estoy en el baño de nuevo, frente al espejo aterrada de mirar mi propio reflejo. Llevo manga larga así que no debería ver nada en mis muñecas. Levanto la vista y no hay nada fuera de lo normal en mi reflejo. Tal vez estoy un poco más pálida de lo normal, quizás se me marcan las ojeras más de lo que me gustaría. Tengo los ojos aún hinchados de la llorera que me pegué. Todo parece normal hoy.

Toca hacer la prueba de fuego. Me levanto la manga y miro mis muñecas, están libres de marcas, no hay cicatrices, ni sangre. Miro mis manos en el espejo. Están completamente rojas, cubiertas de sangre, y ahora es mi cara la que está llena de cortes y desfigurada.

Doy un grito y salto en la cama. Estaba dormida. Era un sueño, un simple sueño. Me miro las muñecas y están libres de marcas, mis manos limpias. Me toco la cara y no noto nada extraño.

— ¿Qué pasa cariño? —me dices medio somnolienta.

— Nada mi amor, es solo una pesadilla —la tranquilizo sabiendo que no estaré absolutamente segura de que mi cabeza está en su sitio hasta que vuelva a mirar el espejo.

Este relato está enmarcado en el reto LiterUp de 52 relatos en un año.
Objetivo 3: Tu protagonista se mira en el espejo y ve algo que no debería estar ahí.