Reseña: Alguien que no soy – Elisabet Benavent

PirraSmith - resena alguien que no soy elisabet benavent

Mi séptimo libro del 2019 ha sido una relectura de “Alguien que no soy“, me gustó tanto cuando leí por primera vez esta saga (Mi elección) que he querido volver a saborear esas palabras y, de paso, hacer una reseña para que podáis decidir si os gusta o no para leerla.

Ya sabéis que estoy leyendo bastantes libros para mejorar en mi escritura así que necesitaba algo fácil y rápido de leer, algo que me picara para seguir leyendo y, aunque conozco el final de la historia, me he vuelto a picar con “Alguien que no soy“.

¿QUÉ ME HA GUSTADO DE “ALGUIEN QUE NO SOY”?

Cuando me enfrenté a la lectura de “Alguien que no soy” por primera vez acababa de terminar la saga de Valeria y tenía un vacío de esos que te deja una saga que no sabes muy bien cómo llegar.

Me acerqué a los libros de Elisabet Benavent pensando que eran otro tipo de género más de positividad y desarrollo personal y me encontré con literatura erótica y sexo por todas partes. Una que está un poco en la parra.

En “Alguien que no soy” se habla de sexo, mucho. La mayor parte de las páginas del libro están hablando de polvos entre los personajes principales, desde muy al principio hasta prácticamente el final. Esto hace del libro uno de esos “para tocarse mientras lees”. O para leer y luego tener a tu pareja a mano, porque consigue que te pique.

Si te gusta leer sobre sexo que no sea vulgar y que esté bien redactado entonces te recomiendo muchísimo este libro. Trata el tema con una gracia que ya quisiera yo para mí. Aunque pueden resultar situaciones de sexo irreverente que no estamos acostumbrados/as a leer o vivir sigue acercándolo mucho a las sensaciones y queda muy bien.

¿QUÉ NO ME HA GUSTADO?

Demasiado sexo comparado con la historia. Después de haber leído a
Valeria con todo lo que ello conllevaba, la cantidad de historias que se entremezclaban en “Alguien que no soy” se echa de menos más historia más allá del sexo entre los protagonistas.

Y no os confundais, yo disfruto muchísimo de este tipo de literatura y más aún cuando está tan bien escrita, pero si he de ser crítica en algo con este libro es en la falta de contenido que no sea sexual, parece que todo pasa muy rápido (y así es) y que no se paran a pensar o sentir un poco más allá. Que las cosas ocurren en un mini mundo que no es la realidad.

Además el final es muy abrupto, nos deja con un drama final muy intenso después de haber ido durante todo el libro las cosas bien. Entiendo que después iba la segunda parte pero al dejarlo ahí como libro único tiene un final raro.

VEREDICTO FINAL:

Le doy un 3/5 porque es un libro que me ha gustado mucho pero le falta esa capacidad que tiene Elisabet Benavent para contar historias. Se centra demasiado en el sexo entre los protagonistas, que lo entiendo porque es sobre eso de lo que va el libro pero me hubiera gustado aprender un poco más de los personajes antes de nos dejara con el drama final.

¿Y a ti, te gusta leer erótica?

¿Por qué leo libros para escritores?

PirraSmith - por que leo libros para escritores

Si has visto mis últimas reseñas he hablado de 3 libros de “entretenimiento” y otros tres de aprendizaje, es decir libros para escritores. Por si acaso no sabes cuales he leído aquí tienes links a ellos:

¿Qué tienen en común?

A parte de ser libros escritos para escritores los tres tienen en común que salieron en un bundle de ebrolis que me compré a principios de este año para aprender a escribir y mejorar ciertas facetas como escritora.

Hay 9 libros en ese pack de los que de momento he leído tres y acabo de empezar con “Cómo construir tu novela en 10 preguntas” de Ana Bolox. De momento me está gustando bastante porque me estoy planteando cosas que antes no me habría preguntado y me gusta que me hagan reflexionar sobre lo que escribo.

¿Qué tienen de bueno?

De momento los tres primeros que he leído (los que están reseñados hasta ahora) tienen una fuerte parte de marketing, que es algo que a mí me falta bastante. Nunca he estudiado o trabajado en marketing por lo que es un tema que me pilla lejos. PERO como escritora autodidacta y co-publicada necesito hacer que mi libro (Elijo el Arcoíris) llegue a la mayor cantidad de gente posible.

Quiero que el mayor número de potenciales lectores tenga mi libro en su biblioteca. No cualquier lector, si no el público al que va dirigido mi libro. No es ficción, por lo que esas personas están fuera de mi público. Vender no ficción es bastante complicado la verdad.

Libros para escritores

La peculiaridad de estos libros es que su público objetivo somos la gente que escribe. Son por lo tanto libros de NO ficción en los que se habla en tono divulgativo.

Para mí lo fundamental que tienen que tener estos libros para escritores es que me enseñen algo nuevo. En cada libro necesito sacar al menos tres ideas fundamentales que antes no tuviera en la cabeza.

Aprender sobre el oficio de escritora se ha convertido en algo principal para mí porque he decidido que quiero hacer carrera en este mundo. Quiero sacar mis ideas y que se conviertan en palabras. Y luego si el producto puede venderse, mejor, porque quiero llegar a la gente con mis ideas.

Aún no tengo claro en qué género quiero posicionarme, simplemente se me van ocurriendo cosas y yo las plasmo. Seguramente unas se me den mejor que otras, pero para descubrirlo necesito probarlo.

¿Y qué consigo con ello?

Yo quiero creer que tras la lectura de cada libro y conseguir esas tres ideas principales estoy un poco mejor preparada para enfrentarme al mundo editorial. Así como cada vez que hago un curso o leo un post sobre la temática, me acerco un poquito más a mi gran sueño de ser escritora.

¿Y tú lees libros para escritores?

Reseña: Cómo vender más libros – Sinjania

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Mi sexto libro del 2019 ha sido Cómo vender más libros que se lee tan fácil que ni siquiera te darás cuenta de que lo estás haciendo. Es un libro divulgativo para escritores, sobre todo nuevos pero también para aquellos que llevan un tiempo en el mundillo. Es similar a los libros de Javier Cosnava o Ana González Duque. Consejos para aquellos que quieren mejorar en el mundillo. Es decir, gente como yo por ejemplo.

Mientras, voy leyendo libros por diversión, ahora mismo estoy terminando una saga que me ha gustado muchísimo y que reseñaré próximamente. Además voy trabajando con todo mi empeño en “Elijo el arcoiris” lo que me quita bastante tiempo. Todo esto del marketing es un mundo…

¿QUÉ ME HA GUSTADO DE “CÓMO CONVERTIRTE EN UN ESCRITOR SUPERVENTAS”?

Habiendo leído Cómo convertirte en un escritor superventas y El escritor emprendedor que con bastante similares en la línea argumental pensaba que este sería más de lo mismo. Pero la verdad es que ha sido mucho más.

Sin desmerecer a los otros dos libros, que me han aportado un gran aprendizaje en el mundo editorial, este se lleva la palma en cuanto aprendizaje práctico.

Precisamente el tono práctico del libro es lo que más me ha gustado. Te dan claves maravillosas para cualquiera de las etapas en las que te encuentres como escritor. Principio del camino, lanzar un libro, después del lanzamiento… y siempre puedes aplicar sus consejos te encuentres en la fase que te encuentres.

También he visto muy acertadas las metáforas que utiliza para hacernos llegar los mensajes clave del libro. Es importante asegurarte de que el mensaje que estés enviando llegue, y de esta forma no solo llega si no que cala.

¿QUÉ NO ME HA GUSTADO?

El marketing es algo a lo que yo no daba importancia al principio y ahora al leer este libro me ha dado la sensación de que hay que dedicar casi la mitad del tiempo a ello, lo cual nos deja poco para escribir.

Supongo que es cuestión de práctica y organización, como todo, pero me ha parecido mucha información para poner en práctica, me ha agobiado un poco la lectura, iba más rápido de lo que mi mente podía asimilar.

También he echado de menos que le dedicara alguna sección a los concursos, pues creo que son una pieza fundamental para darse a conocer o para hacer CV, lo que ayuda a vender… ¿no?

Si quieres ser un escritor solitario o no consideras que seas tú el que se dedique al marketing de tu libro entonces este no es el libro para ti.

VEREDICTO FINAL:

Le doy un 4/5 porque es un libro muy útil. Es cierto que muchos de los consejos los encuentras en internet pero es imposible tenerlos recopilados de la forma en que está organizado este libro.

Te ayuda a ver la cara del escritor emprendedor más claramente. Te da claves prácticas para ponerte con ello nada más leer y tiene consejos muy interesantes sobre como aplicarlo todo.

¿Y tú, quieres saber cómo vender más libros?

¿Por qué escribo dos proyectos a la vez?

PirraSmith - Por que escribo dos proyectos a la vez

Si echas un vistazo a la sección de proyectos te darás cuenta de que actualmente estoy compaginando la escritura de dos proyectos a la vez. Son proyectos muy diferentes, no se trata de dos partes de una misma trama, ni siquiera corresponden al mismo género.

¿Por qué has tomado esta decisión?

Hay varios motivos que me han llevado a esta situación:

  • La imaginación anda a sus anchas y unas veces va por un lado y otras por otro. A veces estoy escribiendo un proyecto y me salen ideas para el otro así que aprovecho y escribo aquél en el que la imaginación está más lúcida.
  • Cambiar de tercio me ayuda a centrarme mejor en lo que escribo. Al cambiar de línea argumental, narrador, objetivo… estoy más pendiente de cómo y qué escribo.
  • Me ayuda a no aburrirme del proyecto. Cuando noto que estoy perdiendo energía, cambio y así retomo lo que había hecho con otro nuevo punto de vista.

¿Qué tal está funcionando?

Por el momento le veo más beneficios que inconvenientes. En realidad el mayor problema de llevar dos proyectos a la vez es que te olvides de por dónde ibas con uno de ellos. Pero eso se arregla releyendo lo último escrito que además te ayuda a corregir posibles erratas.

Además de gestionar estos dos grandes proyectos, también llevo a cabo otros pequeños. La participación en el Origireto y en el reto LiterUp con los relatos cortos me está ayudando a airear la mente cuando estoy totalmente cerrada y a mejorar en mi escritura.

También este año me he abierto a participar en concursos. De momento llevo dos participaciones:

  • Antología Palomas de Escritensitas en el que quedé como una de las seleccionadas con mi relato “Enséñame a ser libre”.
  • Premio Ripley en el que he presentado un relato y estoy pendiente de que a finales de mayo digan ganador(a) y menciones.

En este último no espero nada la verdad porque se presenta mucha gente que es muy buena escribiendo y es la primera vez que hago algo de terror, pero al menos será mi primer rechazo, jajaja.

¿Lo recomendarías?

Si sabes gestionar tu tiempo o no te importa tardar más en escribir un proyecto (porque divides el tiempo que pasas escribiendo) entonces te lo recomendaría sin dudar.

Si tienes problemas para centrarte al cambiar el tema de lo que estás escribiendo o quizás la trama y subtramas de lo que escribes es muy complicada yo optaría por ir a un pasito cada vez. A veces quien mucho abarca poco aprieta y es mejor hacer solo una cosa bien que dos regular.

¿Y tú, cómo gestionas tu escritura?

Tres cervezas y media (final) – Relato

PirraSmith - Tres cervezas y media

Salí del taxi con una sonrisa en la cara que hacía años que no ponía. La guié por el entramado de soportales y no dijimos nada mientras subíamos en el ascensor. Sólo nos mirábamos a los ojos con la certeza de que algo estaba por pasar.

Abrí la puerta de casa y me quité el abrigo mientras ponía la calefacción a tope, por si acaso. Sofía me siguió y colgó su abrigo junto al mío.

— Quítate las botas si quieres, que esos tacones deben estar matándote —la invité mientras la guiaba hasta el sofá.

— ¿Ves Angie? Eso solo lo diría una mujer, a ellos les va más follarte con los tacones puestos —. Me dijo con algo de desdén mientras se quitaba las botas y se tiraba con una pose dramática en el sofá.

Me reí de la burrada que había soltado, aunque era totalmente cierto, algo tenían los hombres con los tacones. Cogí dos vasos de agua, uno para cada una, más necesario para Sofía que para mí. No quería darle más alcohol del que llevaba ya en el cuerpo, ese cuerpo tan pequeño que quizás podría tener entre mis brazos esa misma noche.

—Toma un vaso de agua, para que no se te suban mucho las cervezas —. Le entregué el vaso en la mano.
—¡Y encima no me quieres emborrachar para llevarme a la cama! —rió.
—Claro que no —sonreí con mi sonrisa más seductora— quiero que vengas por tu propio pie y voluntariamente.

Ella abrió la boca como para decir algo pero al final se echó a reír con esa musical voz que tenía.

—Ay, Angie, no sabes las ganas que tengo de llevarte a la cama, aunque no sé donde está… —dejó la frase ahí como invitación.
—¿Quieres ver mi habitación? —pregunté coqueta.

Ella amplió su sonrisa, dio trago al vaso de agua y se levantó del sofá, la guié hasta mi habitación de la mano entablando una unión más allá de lo que habíamos hecho hasta ahora.

Al llegar ella soltó mi mano para darme un abrazo desde atrás y el contacto de sus pechos contra mi espalda y su respiración acalorada hizo que se acelerase la mía. Abracé sus brazos y los apreté contra mí aceptando la muerta de cariño.

Sofía empezó a desabrochar mi blusa poco a poco dejando mi nada protuberante 90B al aire. Menos mal que en un arrebato de positivismo me había puesto ropa interior a juego. Acarició la zona de mis pechos que quedaba al aire con suavidad mientras me besaba la nuca con pequeños toques de lengua y soplando después haciéndome estremecer. Ella era un poco más bajita que yo así que nos moví lentamente hacia la cama para sentarnos y tenerla a mi altura. Ella dejó de abrazarme para sacarme la blusa por los brazos y quitarla del medio, la dejó caer a mis pies exclamando un:

— ¡Oh!

Y acto seguido terminó de desabrochar la suya dejando ver su abundante pecho que me sacaba de mi estado de semitranquilidad al ver que, evidentemente tenía a una mujer en  mi cama, y que esa mujer era Sofía, con la que me había masturbado numerosas veces desde que la conocí y empezó a crecer dentro de mí aquel deseo que por mucho tiempo había querido tachar de anormal.

Sin pararme a pensarlo si quiera me arrojé sobre ella y uní nuestros labios en un torpe pico del que me sentí terriblemente orgullosa, mi primer beso con Sofía, en mi casa, en mi cama, jamás lo olvidaría. Estaba en el cielo, lo tocaba con los dedos… pero no era el cielo, sino su pelo dorado y brillante como una moneda nueva. Ella me tomó por las mejillas y me atrajo hacia su rostro para darme un beso suave, mullido y fresquito gracias al vaso de agua que se había bebido antes. De repente sentí una lengua que tímidamente llamaba a mi puerta, entreabrí mi boca para darle paso y fui recompensada con otro nuevo beso que termino con nuestras lenguas entrelazadas. Era pura suavidad toda ella, iba despacio conmigo, lo notaba, nuestros besos eran como aquellos que te das en el parque con tu primer amor:

Inexpertos pero llenos de pasión e incertidumbre.

Origireto 2019 Mayo 1 – Compartiendo mi hogar

PirraSmith - Compartiendo mi hogar

Todo estaba desierto. Era igual que cualquier otra madrugada de las de antes de la purga, pero sin electricidad en las farolas ni los semáforos y sin coches por las calles.

Me recosté sobre la butaca que había llevado hasta la terraza del ático. Mirando las nubes, pensé en lo que se iba a mojar si al final del día llovía. Y entonces, con una sonrisa, recordé que en realidad me daba igual. No era mi butaca, ni mi terraza, ni mi ático. Podía irme mañana a disfrutar de otro lugar distinto. No tenía hogar y tenía a mi disposición cualquier casa de mi territorio.

Respiré hondo y me puse a pensar en los últimos días antes del brote. Yo no había sido siempre una sin techo, no. Me pudo la mala suerte. Después de que me desahuciaron todo fue a peor. En el trabajo lo notaron. No podía ducharme con asiduidad y tenía toda mi ropa en una maleta así que iba toda arrugada cada día. Me despidieron poco tiempo después. Aunque era un trabajo de mala muerte me permitía tener un sueldo cada mes y un lugar al que ir.

Al principio funcioné tirando de los “ahorros” y las limosnas que iba consiguiendo. Hasta que los ahorros se fueron, el paro se acabó y las limosnas cada vez eran menores. Mis pintas y mi olor dejaban cada vez más que desear y en servicios sociales no me daban solución. Me deprimí, pero no me podía costear la medicación. Sin trabajo ni hogar fui cayendo en la espiral de la gente sin hogar.

Pero me dio tiempo a aprender muchas cosas… A defender lo mío, mi sitio y mis pocas posesiones de las demás personas de la calle, a no estar del todo dormida manteniendo un ojo alerta de quien me pudiera hacer daño, a aceptar cualquier ayuda de cualquier persona, ya fuera una manta raída, un trozo de pan o algo de dinero.

Y ahora, tras el brote, vivía mejor de lo que quería.

La enfermedad había acabado con un buen porcentaje de la población, a saber cuánto, no había medios ya para saber esas cosas. Yo calculaba, por la gente que me cruzaba y la situación en la que nos encontrábamos que debíamos haber sobrevivido uno de cada diez. Y ahora las cosas se ponían jodidas para los supervivientes, sin un gobierno, un banco, un hospital, teléfono móvil o internet la gente no sabía vivir. Yo había aprendido todo eso viviendo en la calle.

Ahora tenía casa, la de alguien que la había abandonado. Un lugar seco y caliente donde dormir, sobre todo seguro para pasar la noche sin sustos. Mi territorio era pequeño, pero sobraba para una sola persona.

Los rumanos, los gitanos y los sudamericanos se habían hecho sus propios fuertes en diferentes territorios cercanos al mío. Ellos eran más, se habían convertido en familias. Pero aprendieron a no meterse conmigo. Solo tenía una parcela para mí, un conjunto de bloques con sus bajos comerciales. Y me sobraba.

Escuché ruidos a lo lejos. Me levanté de la butaca para ver un coche que cada vez iba más lento, hacía mucho que no veía uno de esos con supervivientes que se metiera en nuestra zona.

Sonreí ampliamente y me dirigí a la puerta caminando al encuentro de aquellos forasteros. Quería llegar antes que cualquier otro grupo, esos eran míos.

El grupo lo conformaban un hombre, una mujer, una señora mayor y un niño de unos seis años. Puede que fueran una familia… muy raro, teniendo en cuenta que el brote se había llevado clanes enteros y deshecho tantos otros. Yo no sabía si la mía había sobrevivido, y me daba igual después de cómo me habían tratado cuando todo ocurrió.

—¡Eh! —grité con las manos en alto para que vieran que no iba armada— ¿Qué tal?

El grupo me miró con desconfianza, lo normal, el hombre dirigió hacia mí un palo como si se tratara de un arma.

—¡Voy desarmada! —grité de nuevo enseñando mis manos y dando una vuelta sobre mí para que vieran que era cierto.

Tardé un rato en que me dejaran acercarme, pero para cuando lo hice ya habían bajado la guardia y decidido que era inofensiva. El típico error que todos cometían al juzgarme por mi físico.

Entablamos una conversación corta al lado del coche que había dejado de funcionar con la última gota de gasolina que les quedaba. Le habían dicho que en esta zona se podía sobrevivir tranquilamente, que había espacio para todos.

Y lo había, solo que todos y cada uno de los espacios que se podían ver pertenecía al territorio de una u otra banda. Les dije que podían quedarse en el mío, elegir una casa y vivir allí por un tiempo. Que si querían comer tendrían que ayudarme con las tareas. Accedieron.

Fueron unas buenas semanas. Con ayuda de Hombre podía ir más tranquila a por comida, Abuela y Mujer se dedicaban a mejorar la casa que habían decidido hacer su hogar y luego fueron visitando otras que les iba abriendo para recolectar cosas necesarias y llevarlas al búnker. Un bajo que antes había sido un banco me servía como nevera natural y lugar de protección cuando todo se volvía caos por las revueltas entre grupos.

No era idiota, cuando venían muchos a por mí tenía que dejar que se mataran entre ellos o que cayeran en mis trampas. Todos los bloques tenían trampas que había creado con el tiempo, poco a poco. Por eso Abuela, Mujer y Niño no solían salir del espacio que les había acondicionado.

Cuando teníamos todo organizado en rutinas Hombre cayó presa de una trampa en el exterior. Murió rápidamente por suerte. La cabeza voló por un lado y el cuerpo por otro. Lo llevé hasta el banco para dejarlo junto a las latas de conserva caducadas, al lado del extintor. Por si acaso.

Intenté que Mujer viniera conmigo a por comida, incluirla en las salidas. Pero tenía demasiado miedo, algo debía haberle sucedido desde el brote porque no estaba del todo bien, podía decirlo desde mi podrida mente. Pero yo no estaba ahí para curarla.

Abuela enfermó poco después. Le dimos un final rápido para que no sufriera, mientras dormía. Cada vez recordaba menos cosas sobre el brote y la situación en la que nos encontrábamos lo cual la hacía peligrosa.

Mujer y Niño eran fáciles de llevar. Comían poco. Hacían sus tareas. Perfecto para mí.

Niño era divertido, en cuanto le pillaba sin Mujer de por medio hablaba sin parar. Para él el brote era su realidad. Me caía bien. No me hablaba de los antiguos tiempos. Sólo tenía todo un futuro por delante en el que sabía que todo iba a seguir como hasta ahora. Podía hacerle  un hueco en mi vida. Sin sentimentalismos.

No obstante la desaparición de Madre le pilló desprevenido. Estaba muy apegado a ella. Cayó en una de las trampas que tenía preparadas para posibles invasores. Al parecer había intentado llegar al banco, pero no lo había conseguido.

Fue una pérdida para nuestro bienestar, pero podíamos aprender a vivir sin ella. Empecé a llevar a niño a las salidas. Seguía órdenes muy bien. Le habían acostumbrado a ello desde bien pequeño, sabía que tenía que hacer lo que le dijeran para sobrevivir.

Aquella noche nos tomamos un festín de carne, como las veces anteriores. Niño disfrutó comiendo sin saber de dónde había salido, yo lo hice siendo plenamente consciente de ello.

No por nada me temían en los otros territorios y me llamaban «la caníbal».

Relato 9 “Compartiendo mi hogar”
#OrigiReto2019 de Stiby & Katty

OBJETIVO 8 (RELATO EN AMBIENTE DISTÓPICO/APOCALÍPTICO), ESCRITO EN PRIMERA PERSONA, CONTIENE LATA DE CONSERVAS CADUCADA (9) Y EXTINTOR (8), MUJER PROTAGONISTA,1228 PALABRAS.