Inocencia Perdida – Relato

Blog Pirra Smith - Inocencia Perdida Relato

Sentada en el parque esperaba al tiempo pasar, esperaba los minutos que veía correr delante de ella y desaparecer sin despedirse en algo vacío llamado infinito.

Oía cantar a los pájaros, oía pasar a los coches, oía gritar a las madres y reír a los niños.

Pero también oía silencio.

Sentada en el césped húmedo y frío soñaba que esta temprana primavera se había convertido ya en verano y el sol que tan poco la calentaba se hacía más intenso, incluso cegador.

En esos días la naturaleza nos deleitaba con pequeñas primaveras cada semana intercaladas entre días de lluvia y viento que hacía el frío aún más frío.

Los niños del parque, sentados en la tierra jugaban con sus cubos y palas a montar castillos imposibles que, se supone, algún día llegarían al cielo. Pero los castillos se derrumbaban, llenándolos por completo de tierra. Aquello era divertido.

Las madres a cada rato tenían que sacudirles  el polvo de la ropa y sacarles la tierra de los zapatos.

Había más personas en aquél lugar a parte de ella, que lo observaba todo desde una perspectiva medio muda.

Ellos estaban allí, como una estatua o columpio, como si formaran parte del mismo parque.

Siempre estaban allí.

Aquellos niños que ni iban a clase ni dejaban de ir.

Niños que de repente habían crecido y miraban con superioridad a todo el mundo, porque eran mejores y porque lo sabían todo.

Fumaban, pero eran pequeños, sabían comprar tabaco o simplemente conseguirlo por otros métodos a sus 9 o 10 años, no tenían inocencia en sus ojos pero sabían velarlos de tal forma que pareciera que la tenían.

Sabían las ventajas que tenía ser adulto en el mundo de los niños, y las explotaban.

Los otros niños les admiraban porque “eran mayores” porque sabían cosas de la vida y el mundo que ellos aún desconocían.

Hablaban de fumarse pitis, beber cerveza, cuando a ellos aún les prohibían beber coca-cola con cafeína.

Tal vez no estaban a la última en series de dibujos animados pero tenían la última consola o el último juego de moda.

Sentados en un banco, hablando de lo adultos que eran miraban a esos pobres niños que aún se revolcaban en la tierra y se reían con desprecio.

Y… tal vez en el fondo se sentaban a ver esa infancia que se les había robado al pedirles ser niños y madurar a la vez, al negarles poder ensuciarse en el parque y al negarles sus sueños en castillos imposibles de construir.

Quizás ese niño jugando con su abuela a columpiarse era el último signo de niñez verdadera que quedaba en aquel parque, o tal vez no.

Tal vez era sólo la abuela.

PirraSmith - relato voces para la antologia libertad

Voces (Antología Libertad) – Relato

Este relato al que titulé “Voces” lo presenté para participar en la “Antología Libertad” y no resultó seleccionado. A pesar de eso me ha apetecido compartirlo aquí en el blog para que vea la luz. Este fue uno de los rechazos del año pasado.…
III Premio Ripley fallo del jurado

III Premio Ripley & “Mar de árboles”

En abril de este año escribí un relato para el III Premio Ripley de relato de Ciencia Ficción y Terror con un relato al que titulé “Mar de árboles”. Aunque quería escribir Ciencia Ficción mi imaginación quiso tirar por otro lado y cuando me…
PirraSmith - Tres cervezas y media

Tres cervezas y media (final) – Relato

Salí del taxi con una sonrisa en la cara que hacía años que no ponía. La guié por el entramado de soportales y no dijimos nada mientras subíamos en el ascensor. Sólo nos mirábamos a los ojos con la certeza de que algo estaba…
PirraSmith - Tres cervezas y media

Tres cervezas y media (III) – Relato

La primera cerveza se la acabó mientras hablábamos de cosas de la oficina, de los compañeros, el jefe de ambas y cómo iban las cosas en la empresa. Yo solo llevaba como mucho cuatro o cinco sorbitos de la mía. — Mari Ángeles, chica,…